(H)ojeandote_g

Poesía que es fuego en las venas

Por Eduardo Boix

Existe un país donde las mujeres están a un nivel poético que ya quisieran muchos hombres que la controlan. España, por unas cosas y por otras, es el lugar de las mujeres olvidadas. Este país necesita empezar a reconocer a tantas pioneras, a tantas talentosas, que ha dejado perderse en la memoria de los tiempos. El documental Se dice poeta de Sofía Castañón, es un claro ejemplo como utilizando la palabra poetisa de forma despectiva, se las ha menospreciado por debajo de sus compañeros, los llamados POETAS. Así ha sido y espero que por poco tiempo. Existen editoriales que ya se están encargando de que esto se pierda.

(H)ojeándote de Pilar Escamilla es un poemario que te atrapa de principio a fin. La Poesia de Pilar es una poesía desnuda, sin artificios, ni laberintos. Una poesía donde lo sensual y lo sexual están a flor de piel. La caída, la trampa para atrapar un amor, el deseo, los secretos inconfesables son los hilos que conducen cada poema a lo largo del libro. Pilar es una poeta de recorrido, que se nota que adora el lenguaje y sabe usarlo. (H)ojeándote podríamos definirlo como  el fuego de un poeta que siempre está ardiendo. Es una poesía de entraña y pasión que nos muestra a pecho descubierto su vida, que es al mismo tiempo su poesía ya  que no existen diferencias. Como dice Beatriz Ruiz Ruiz en el prólogo: (H)ojeándote es un libro mojado de lluvia y lleno de caídas, como cae lentamente “la tarde que muere”, como “llueven memorias, telarañas”, las letras de un poema sobre una página, o como cae Alicia en el País de las Maravillas. Y es que, no es más valiente el que niega la caída, sino el que la reconoce y la vive con la misma pasión que el ascenso de la vida. Es necesario ser valiente para reconocerse “colgando sin sostén sobre el viento/ Cuando toque el suelo/nada, /seguirá sin haber nada”.

Pilar Escamilla es una poeta de las valientes y de las que dejan huella. No me ha dejado respirar en la lectura de su (H)ojeándote. Es un libro que atrapa, que no te deja respirar. Te pierdes como Alicia en su país de las maravillas. Es un soplo, un aire que entra y revuelve todo lo que pilla. Un libro que se queda para permanecer y ser un elemento permanente en la mesa del despacho. Y parafraseando su poesía: “Temed a la mujer con el corazón roto. /Es capaz de todo.”

Share This