Posted on 03 diciembre 2011 by letrasenvena

Por Vanessa Díez.
Después de disfrutar con el libro de Kathryn Stockett no quedaba otra que ver su adaptación a la gran pantalla. No es totalmente fiel a la novela, pero el de Tate Taylor es un buen homenaje que nos ayuda a imaginar a los personajes en su época. Así que si todavía no habéis ido al cine para verla, no se a que estáis esperando, la verdad. Poder ver a los personajes en aquella época que nos es tan lejana, tanto por espacio como por tiempo, descubrir a Skeeter y ver cómo su personaje crece dándose cuenta de las desigualdades sociales en las que había vivido inmersa toda su vida hasta ese momento y su lucha para que todo eso cambie, dejando atrás la que había sido y todas las convenciones sociales de su entorno que la habían subyugado a vivir según el que dirán imperante y no como ella quería hacerlo. Se libera para volar libre.
Claro está la película está hecha de un puzzle de grandes actrices. Emma Stone (Skeeter), Viola Davis (Aibileen) y Octavia Spencer (Minny) son el trío protagonista. Dos mujeres negras encuentran un camino liberador gracias a una jovencita blanca. Lo mejor es ver la relación que se desarrolla entre ellas, cosa impensable en la época. Jessica Chastain sorprende con un rubio a lo Marylin, siendo la Sr. Celia, un personaje en apariencia simple que tiene todo un trasfondo de dolor, siendo una mujer que no contempla las desigualdades sociales y no comprende a las otras damas.
Divertida y entrañable. Se nos ofrecen situaciones que os harán olvidar por un momento los problemas, como siempre hay una pequeña venganza que castiga a la mala, en este caso, la líder. Y dentro de lo tierno, algo que en el libro no se contempla, la madre acabará estando orgullosa de la hija, además se lo dirá. A todos nos gustaría escuchar esas palabras tras una aventura de este calibre. El futuro se abrirá lleno de posibilidades al final, siempre hay esperanza.
Posted on 28 septiembre 2011 by letrasenvena

Por Vanessa Díez.
Ablene Cooper es Aibileen, la verdadera. Demandó a Kathryn Stockett al utilizar su vida para uno de los personajes sin una autorización. Trabajaba para el hermano de la escritora y pide una compensación de 75 millones de dólares. La demanda expiró, porque la autora le regaló un ejemplar en 2009 y ella presentó la demanda en 2011. Después del éxito de novela y película, una gran casualidad. Hay don dinero, el diablo siempre aconseja mal.
Jackson, Mississippi, 1962. Blancos y negros tienen formas distintas de vida. Unos son los señores del mundo y los otros son invisibles, no son nada. Sin derechos. La segregación en el sur de Estados Unidos no es un tema nuevo, lo sabemos pero conocer historias que todavía están soterradas siempre es bueno, sea cuál sea la contienda o el agravio, aunque sean ficcionadas. Las mujeres están ahora empezando a alzar su voz, deben de ser contadas todas las historias.
Una historia sobre tres mujeres que se arriesgan para que la verdad salga a la luz. La forma de escribirlo nos acerca a sus personajes y nos hace ver más allá. Sus tres personajes principales nos cuentan cada una con su propia voz su forma de ver lo que les pasa y cómo les afecta. Así a través de Skeeter podemos descubrir el mundo de las señoras, la importancia de guardar las apariencias y conseguir un marido para no ser apuntada con el dedo y seguir viviendo según los estereotipos. Con Aibileen y Minny el de las criadas, mujeres que desde el silencio y el trabajo duro cuidan los hijos de otras mujeres, además de cocinar y limpiar. Ambos mundos supuestamente nunca se deben mezclar, pero al final lo hacen. Es una época convulsa con la muerte de Martin Luther King de fondo, un momento en que todo cambió.
The help (Criadas y señoras) ha sido publicado en 35 países y tres idiomas. Hasta agosto de 2011, ha vendido cinco millones de copias y ha estado unas 100 semanas en las lista de ventas del New York Times. Algunos ya lo sitúan como libro del año, otros incluso como clásico. Sólo puedo decir que los dedos corren por sus páginas sin remedio.