“En el patio de mi cárcel” era Dolores, una gitana rubia que mató a su marido, ahora estaba en el otro lado. Su papel es el que reconcilia la historia, el que está entre dos fronteras, humaniza la barbarie incomprendida. Ana Wagener ha sido ganadora del Goya como mejor actriz secundaria por su papel de Mercedes, una carcelera falangista, madre y esposa de mártires, en ‘La Voz Dormida’ de Benito Zambrano. “Subía las escaleras y no me quería enganchar a la emoción que estaba recibiendo, porque no hubiese podido decir una palabra”. Nombró a todas las actrices de reparto que competían en su categoría, así como al director Benito Zambrano, por haberla hecho desde sus “entrañas”. También a sus compañeras de reparto, actrices que “han dejado en su trabajo rabia, dolor y alegría”. Lo dedicó a todos aquellos que “siguen queriendo desenterrar voces dormidas a pesar de que por ello tengan que pagar un precio demasiado alto”. Baltasar Garzón, que para ella es un “héroe del siglo XXI”, estaba muy presente. “Esa dedicatoria sí que la tenía clara, porque es una forma de apoyarlo desde mi pequeño departamento”, afirma la actriz. Era su tercera nominación y lo consiguió. Antes fue por ‘Biutiful’ , película en la que conseguiría el premio de la Unión de Actores y en 2008 por ‘El patio de mi cárcel’, nominada como actriz revelación. Para ella “estar nominada es un milagro, se hacen muchas películas y somos muchas actrices” reconoce.
Su cabezón estuvo sobre la mesa de la cocina hasta que le hizo un hueco en una estantería. “El bola”, de Achero Mañas, “AzulOscuro Casi Negro”, de Raúl Sánchez Arévalo, o “El séptimo día”, de Carlos Saura, son otros de sus trabajos. En televisión la pudisteis disfrutar en “Querido maestro”, “Compañeros” o “El comisario”, pero fue en el teatro donde comenzó, ahora regresa a los orígenes. Los ensayos de la obra ‘Málaga’ de Lukas Bärfuss ocupan su tiempo. Estrena el próximo nueve de marzo en Avilés y después habrá gira por toda la península. Para ella “el mejor premio es seguir trabajando, esto es un reconocimiento en el caminito, pero seguimos caminando”.
La “xiqueta” del chaqueta negra lo ha conseguido. Era la apuesta de su categoría, pues había sorprendido su papel de Pepita a más de cuatro, colocándole en el ojo del huracán. Tras saberse ganadora del premio como mejor actriz revelación y darle un abrazo y un beso a su hermano decía “al final ha sido verdad he ganado un goya, no voy a hablar mucho y si hablo es mi momento”, tan espontánea como siempre. Lo compartió con su equipo, director, familia y con “Pepita Patiño que tiene 88 años y vive en Córdoba” y lo dedicó “a todas las pepitas del mundo q han aprendido a perdonar pero no olvidan”, pues la película es un gran homenaje, adaptación de la novela de Dulce Chacón, ya en los créditos de inicio se dedica a las mujeres que sufrieron las cárceles en aquella época y se le agradece su novela a la escritora, sin ella no hubiera existido esta película. Tras verla una segunda vez, reconozco que es necesario el papel de una Pepita inocente que es la que le da alguna sonrisa a los guiones ante tanta barbarie y crueldad. Ante la insistencia de la prensa que le decía “Besa al Goya”, ella contestaba “Oye, que lo prefiero besar en la intimidad”. Tras recibir el premio decía “No me ha dado tiempo a reaccionar. Me he puesto más nerviosa que en la Concha”, ya que ganó la Concha de Plata en el Festival de Cine de San Sebastián por este mismo papel, “Es que he perdido totalmente la cabeza. Si no llega a ser por uno de mis hermanos, me caigo encima de Marisa Paredes”. Le tocó aclarar que para ella, Paredes es una reina. “Y si encima me da un Goya, pues es que estoy para que me dé algo”, afirmaba entre risas. Benito Zambrano tuvo la satisfacción de la noche con este premio, los otros dos que recibiría serían por el papel de Ana Wagener como secundaria y por la “Nana de la hierbabuena” de Carmen Agredano. Al final tan sólo tres reconocimientos para esta historia que nos recuerda parte de la memoria que no deberíamos dejar en el olvido.
A partir de ahora puede que Paco León empiece a ser el hermano de María y no al revés, pues él en “Aída” y ella en “Con el culo al aire” aseguran risas a los espectadores y consiguen que amortigüen las tristezas durante su capítulo. Puede que no le importe, pues era el mismo Paco que salía junto a Leonor Watling para dar un premio y afirmaba tras recibir su hermana el premio “Todo va bien” a lo que la actriz le respondía entre risas “Sí, para la familia León todo va bien”. Ya en la alfombra roja le habían preguntado a Paco sobre la posibilidad de que su hermana ganase el premio y había confirmado que para arroparla estaba ya en Madrid buena parte de la familia. Así que lo celebrarían todos junto a ella. Como ella dice “Estoy muy agradecida a los premios, pero yo lo que quiero es trabajar”, así que disfrútenla en la serie.
Con su carita de niña y sus ojos de mar, ya no será sólo la hermana de Luisma (Pacó León). La televisiva María León nos ha sorprendido. Su personaje de Pepita la acompañará durante bastante tiempo, la recordaremos con esas ganas de vivir y una inocencia muy grande, esperemos que esté en la quiniela para los Goya. De momento, ha ganado este año la Concha de Plata a la mejor actriz en la 59 edición del Festival de San Sebastián por su actuación en La voz dormida. Esa noche brilló sobre el escenario, antes y después de recoger su premio, ya que se fundió en un beso con la actriz china Bai Ling, que era la encargada junto a Antonio Banderas de entregarle el galardón, no siempre tenía él que llevarse los honores y suspiros de las damas, después las miradas las delataban tras felicitación tan efusiva. Su hermano publicaba en Twitter:¡Viva la concha de mi hermana!.
Zapateó los aplausos de los periodistas y mordió la concha, para creerse que no era un sueño. Para ella actuar es un juego. Y tras recoger su premio hizo toda una declaración de intenciones: Y no pienso dejar de jugar hasta que sea una señora mayor y me muera en el escenario.
No hizo la película por motivos políticos, sino por contar la historia de estas mujeres, sus emociones, su fortaleza. Como Dulce Chacón dio voz a las que no la tuvieron en su día. Sobre la polémica que algunos han querido ver en esta película, afirma: El que se sienta herido con esta película es que tiene ganas de llamar la atención. Esto ha sido la Historia de España, donde hubo unos ganadores, unos perdedores y donde todos sufrieron. Ha llegado la hora de que hablen los que no pudieron hacerlo.
De momento ella no piensa en el futuro, cambia de registro y sigue trabajando. La veremos en Antena 3 en el camping de Con el culo al aire con Paco Tous (Los hombres de Paco), Raúl Arévalo (Primos), Goizalde Núñez (Lourditas en Los Serrano) o Césareo Estébanez (nuestro querido Romerales de Farmacia de Guardia), entre otros. Una serie que refleja la crisis que sufren varias familias que ven como cambian sus vidas cuando el camping termina siendo su hogar. Nos garantiza que habrá risas.
La voz dormida es un gran homenaje a las vencidas. Las sombras de aquella contienda a las que era fácil hacer desaparecer, era pecado decir que se tenía alguien entre rejas. Después de ganar la guerra había que asegurarse que se establecía un orden perpetuo y todo lo que estorbase debía ser eliminado. Las mujeres se volvieron invisibles, su libertad era una amenaza. El miedo y el hambre eran las mejores armas de la posguerra. Dulce Chacón con su obra dio voz a aquello que se ocultaba y que su propia familia ayudó a perpetuar. Benito Zambrano se ha basado en ella, además se ha documentado sobre casos todavía vivos para dar a su equipo experiencias de primera mano.
Inma Cuesta y María León representan las dos caras de aquella realidad. Una que luchaba por unos ideales, mientras la otra vivía en el silencio. Una cambió a la otra. La sangre llama a la sangre y nos hace ser capaces de todo, incluso de arriesgar la vida. Entre la miseria, el dolor y la pérdida, sigue habiendo esperanza para segundas oportunidades. Las emociones fluyen desde las entrañas.
Las niñas han sido arropadas por un buen elenco de secundarios como María Garralón (Verano Azul/Compañeros), Antonio Dechent (La familia Mata), Miryam Gallego (Periodistas/Águila Roja) o Ana Wagener (La señora) que han ofrecido unas sólidas interpretaciones. El personaje que me sorprendió fue el de Marc Clotet (Física o Química) al cual dio carimsma y realismo.
Ambientación, guión y actores en consonancia. Los creadores deben mover conciencias y Zambrano sabe hacerlo. Alguien debe contar lo que no debe olvidarse. No duden en acudir a verla.