Posted on 05 enero 2012 by letrasenvena

Por Eduardo Boix.
Realizar una película sobre un personaje tan controvertido como la denominada Dama de Hierro no deber ser tarea fácil. Para los partidarios es una “fantasía izquierdista” o así han querido denominarla algunos exministros que estuvieron a su lado durante su mandato o incluso sus propios hijos los gemelos Carol y Mark.
La cinta arranca con una Margaret Thatcher con demencia senil, que recuerda y habla con su esposo, ya fallecido de lo acontecido en su vida. La guerra de las Malvinas o las huelgas de los mineros, que Thatcher manejó con mano dura, fueron acontecimientos claves en la historia reciente del Reino Unido. Según ha dicho la directora Phyllida Lloyd: “Esas dos palabras: Margaret Thatcher, son provocadoras en este país. Todavía tiene la habilidad de dividir a la gente. La gente piensa sobre ella como la Santa Margaret que salvó al país o la diabla que arruinó las vidas de millones y creó una cultura de ambición”. “Es una película sobre el poder y la pérdida del poder”, dijo Lloyd. “El costo de una gran vida para uno mismo, para su familia y para sus colegas”, y sobre cómo “nuestras grandes fortalezas, como la convicción y la decisión, se pueden convertir en nuestros grandes defectos: arrogancia e inflexibilidad”.
Los que la han visto dicen que Meryl Streep ha bordado el papel. Ha recreado muy bien el retrato de una persona de carne y hueso. Los partidarios de un lado, quizá han criticado que la han mostrado demasiado vulnerable al hablar de la demencia senil que padece en estos momentos, y para los detractores quizá la han mostrado demasiado buena y con remordimientos por su mano dura. Gracias a esta interpretación puede que la actriz consiga casi todos los premios importantes, comenzando por el Oso de oro de la Berlinale y finalizando por el Oscar.
Para una actriz como ella debe haber sido un regalo recibir este guión. Cuando eres mujer y llegas a una edad no te dan más que papeles de abuela. Interpretar a un personaje tan fuerte, con tanto carisma, es un regalo interpretativo. Esperemos que este sea el papel de su vida y se lleve toda la gloria que se merece.
Posted on 14 diciembre 2011 by vanessadiez
Por Vanessa Díez.
De mayor quiero ser como Meryl Streep. Una mujer que ha luchado por avanzar en su carrera en un mundo difícil, reconoce que creía que su carrera había terminado a los 40, pues sólo le ofrecían papeles de bruja. Nunca ha ocultado su voluptuosidad, hemos sido testigo de ella en Memorias de África o en Los puentes de Madison. No todas tenemos talla perfecta, pero también somos femeninas y mujeres. El papel couché del mundo de la moda suele tirar de su stock de maniquies aniñadas, meras adolescentes con bajo peso como hemos visto con la última ganadora de Elite Model Look. Por ello ha sido noticia en los medios que una mujer madura aparezca en una portada, así Meryl Streep a sus 62 años se convierte en la primera mujer madura que ha posado para Vogue.
La editora de Vogue en EE.UU, Anna Wintour, parece, según comentan, tenía una batalla contra el personaje que hizo la actriz en El diablo se viste de Prada, puede que se basase en ella. Ahora el buen momento profesional que atraviesa la actriz han apartado tales inconvenientes, pues su último trabajo interpretando a Margaret Thatcher, La Dama de Hierro, según los críticos le pueden dar muchas posibilidades para llegar al Oscar. Tendremos que esperar a los primeros días del año para saber si los críticos exageran o no, aunque esta mujer no suele decepcionar. Gracias a actrices como Meryl Streep, Glenn Close, Susan Sarandon o Helen Mirren se ofrece una ficción creíble para las mujeres tras la primera juventud, pues no morimos y no hay que ocultarse para envejecer. Recuperan personajes de la historia que merecen su espacio entre las nuevas generaciones para que sus valores perduren, pues otras mujeres lucharon antes contra lo establecido.

Una sesión con la prestigiosa fotógrafa Annie Leibovitz nos trae a una Meryl Streep madura, serena, elegante y femenina. La actriz reconoce que está encantada con sus papeles de mujer madura.
Apoya la creación del Museo de la Mujer, proyecto que lleva diez años de lucha, el año pasado ante la oposición de dos senadores dijo: No puedo imaginar que dos senadores que se han opuesto a la creación de un museo tendrán el estómago para pelear en contra de las mujeres de este país. Mientras aquí el Consell cerró hace un par de días la biblioteca especializada en mujer y género, la cual era pionera en documentar la memoria de lo que las mujeres han ido aportando a la sociedad (recoge casi todo lo publicado sobre mujer y género desde finales de los años ochenta hasta 2010). Contribuir al estudio e investigación sobre la temática femenina es la vía para no olvidar nuestro pasado y construir nuestro futuro sin miedo, algún día los esquemas que se repiten se romperán para que seamos nosotras mismas con libertad, ayudemos entre todas a que eso llegue pronto. Aún quedan muchas mujeres en el olvido, afortunadamente cada vez somos más las que trabajamos para recuperarlas.