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trabajos forzados_los otros oficios de los escritores

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Trabajos forzados, los otros oficios de los escritores de Daria Galateria

Posted on 23 enero 2012 by letrasenvena

Por Vanessa Díez Tarí.

He servido palomitas, dulces, cafés, helados, chocolate caliente, churros … y también escribo. He compuesto un poema sobre una barra, junto a los helados, o ante un millón de dulces. El lugar es lo de menos, cualquier motivo puede inspirar una nueva obra. El autor no es sólo su creación, es también su vida, la cual influye en lo que hace de forma arrolladora. Muchos de los autores de “, los otros oficios de los ” han ido cambiando de trabajo para poder escribir o han tenido que ir saltando de uno a otro por necesidad, pero todos han plasmado en sus obras las experiencias que han ido acumulando sobre aquellos oficios más físicos, en su mayoría, que la escritura, fuesen más o menos aventureros. Llegando en algunos casos a preferirlos antes que tener la obligación de cumplir unos plazos de entrega. Así Thomas Eliot cambió la docencia, más prestigiosa, por la banca para después pasar al mundo editorial, Faber & Faber sería la primera editorial de poesía de Inglaterra. Su decisión fue fácil, enseñar le exigía una dedicación completa que agotaba sus fuerzas, no dejándole crear tras la jornada. Parece que acertó, pues recibiría el Nobel en 1948. E incluso en su trabajo como banquero se inspirarían algunos de sus poemas. Jack London, que llegaría a ser el escritor mejor pagado de su tiempo, fue entre otras cosas: transportador de maletas, fogonero, cazador de focas, contrabandista de ostras… trabajos físicos que después no le dejarían teclear sin dolor ante la máquina de escribir. Antoine de Saint-Exupéry era aviador y nunca se consideraría escritor, aunque “El Principito” sea el libro más leído después de la Biblia. Kafka sería agente de seguros, sintiéndose culpable por no dedicarse de lleno a la literatura, tan sólo creando al terminar su horario laboral, eso sí de forma convulsa. Cendrars sería un adolescente conflictivo y un hombre aventurero que acumularía trabajos, haciéndose famoso por las historias de sus viajes, e incluso su trabajo como joyero inspiraría poemas. Bukowski fue cartero durante catorce años, pero cuando le dieron un sueldo por escribir, se quedó paralizado por el terror toda una semana. El miedo a la página en blanco ha perseguido hasta a los grandes e incluso ahora puede preocupar a un autor tras perseguirlo con fuerza.

Los trabajos alimenticios forman parte de la vida, disfrutarán de las anécdotas, si conocen su obra a través de su vida les podrán llegar a comprender mejor. Sólo echo en falta más mujeres escritoras en este recorrido, tan sólo tenemos el caso de Colette ante veintitrés caballeros. Fue una emprendedora que aprovechó su fama para embarcarse en otros negocios, vendió productos en sus propios salones de belleza. Aquello fracasaría, pero el haberse acercado a la gente le ayudaría en su obra. Es una lástima que no haya más mujeres, siendo como es en este caso una mano femenina la autora de la obra. La propia no se dedica exclusivamente a la creación literaria, sino que como Eliot es docente. Aún hoy en día los escritores antes de ser reconocidos sufren un sinfín de trabajos alimenticios. Lucía Etxebarría fue camarera y trabajó en comunicación, y ahora deja de publicar durante unos años (lo confirmó a través de su muro de facebook). Espido Freire tuvo una experiencia como au pair en Inglaterra y ahora da cursos, que no se podía vivir sólo de la literatura me lo dijo ella. Las cartas de Carmen Balcells, que ya no nos deja disfrutar y que están encerradas, con autores como García Márquez, Cela, Neruda, Delibes o Matute serían otros ejemplos de trabajos alimenticios, en este caso de autores en español, pues Galateria no utiliza ninguno. Habrá que esperar.

Publicado en el PERSEGUIDOR del Diario de Avisos de Canarias el miércoles 11 de enero de 2012.

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lucia etxebarria

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Lucía Etxebarría deja la literatura …

Posted on 20 diciembre 2011 by vanessadiez

Por Vanessa Díez.

La escritora que acaba de sacar al mercado su último libro El contenido del silencio publicó el domingo a través del muro de su página de facebook que dejará de escribir por culpa de la piratería. Según afirma: dado que he comprobado hoy que se han descargado más copias ilegales de mi novela que copias han sido compradas, anuncio oficialmente que no voy a volver a publicar libros en una temporada muy larga. No al menos hasta que esta situación se regule de alguna manera. A mí no me apetece pasarme tres años trabajando como una negra para esto. Si quiero regalar novelas, haré copias para mis amigos en plan Sebastian Venable. Los comentarios en la red social no se hicieron esperar 225 comentarios entre defensores y detractores, además de ser 19 veces compartido. En twitter no tuvieron ninguna consideración con ella y utilizaron frases, algunas ingeniosas, para hablar del tema. Después los medios se hicieron eco de la noticia, abc fue uno de los primeros.

Es cierto que existen muchos vacíos legales en el tema de los derechos de autor y que nunca se tendrá claro hasta que punto uno estará protegido si se acoge a ellos. Además cuando empresas de tanto prestigio como la SGAE están siendo investigadas ¿qué se puede llegar a pensar?, si el mundo de la música que mueve grandes sumas, como el caso de Lady Gaga que fue la que más ganó en 2011 con 90 millones de dólares, se mueve por arenas movedizas y si los compositores están teniendo problemas ¿qué harán el resto de sectores con menos glamour?. El tema de las descargas no está regulado, pero debería, ya sea para producto musical o literario. ¿qué pasará con el sector editorial?. Estamos hablando de una novelista que se retira por un tiempo por el desfase que sufre el salto del libro en papel al digital. Es arriesgarse o quedarse atrás. Si el libro electrónico es el futuro hay que ver la forma de tener descargas seguras  sin que se pueda piratear el producto con un formato viable, debe existir. Mientras más se tarde desde nuestro país en adaptarse más se adelantarán el resto de competidores del sector, siendo receptores en vez de productores.

Lucía ante la efusiva respuesta, la red social es lo que tiene, reflexionó en su muro sobre su situación que se deriva de la que atraviesa la cultura en este país. No me mantienen ni mis padres ni un marido ni un ex marido, y por lo tanto tengo que trabajar para vivir. Porque mantengo mi casa y a mi hija [...] La cultura nunca ha sido gratuita, nunca. Por mucho que algún inculto se empeñe en afirmar lo contrario. Y nunca había sido tan democrática como hasta ahora, puesto que solo en el siglo veinte todos los estamentos sociales han podido tener acceso al arte que, hasta el XIX, estaba reservado a una élite que podía pagar por él. Pero en nombre, supuestamente, de la democracia, se está asesinando la cultura, afirma. Es cierto que la cultura a lo largo de la historia siempre ha dependido de un mecenas, un encargo o una herencia en caso de que el artista no necesitase trabajar en otra cosa para comer. Han sido muchos los artistas no burgueses que han tenido un sinfín de trabajos alimenticios, ya lo veíamos en . Los otros oficios de los de , no siendo una opción en muchos casos dedicarse únicamente a su arte. Todo ha sido más fácil cuando ha habido dinero para comer y se han podido concentrar en su obra.

Lucía ha pasado una etapa en la que sí podía vivir de la literatura. Pero parece que ha llegado a su fin: Es tan simple como que no me puedo poner a escribir otra novela porque tengo que comer para vivir y, si bien mi situación no es desesperada, ni mucho menos, tampoco es que pueda vivir del aire, ni que pueda seguir así el resto de mi vida. Empieza a ser hora de que me busque un trabajo. Y sí, podría sacrificarme mucho, trabajar en otras cosas y escribir dos horas cada noche, pero sí he tenido una hija ha sido precisamente para estar con ella, y también quiero estar con mi familia y con mis amigos. No quiero llegar a casa derrengada y ponerme a escribir a partir de las ocho. Lo hice con veinticinco años. Entonces me sobraba energía y no tenía una hija. Ahora no me siento capaz de repetir el esquema. Siempre pensé que no se podía vivir sólo de la literatura que había que enlazar otros trabajos anexos. La vida es elegir las opciones que tenemos a nuestro alcance, puede que para ella en este momento sea necesario poner distancia. Si regresa en unos años se habrá oxigenado del sistema, nunca se crea igual por placer y acompañado de las musas que bajo los resortes de un plazo de tiempo que sobre un contrato se debe cumplir. El sistema falla, ¿quién nos dará una solución?.

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