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Por Vanessa Díez.

La recuerdo haciendo de extranjera en películas de los 60’ como en un Rayo de luz en la que era la institutriz inglesa de Marisol y en El abominable hombre de la Costa del Sol era una extranjera que se encapricha del relaciones públicas del hotel que no era otro que Juanjo Menéndez, otro actor que acabó siendo también rostro común de aquellas películas como secundario. Hija del gran Pepe Isbert, comenzó de la mano de su padre en películas como El verdugo.

¡Cómo está el servicio!, La tonta del bote, Operación Mata-Hari, Hay que educar a papá, Una chica casi decente, La guerra de papá, El bosque animado, Amanece que no es poco, La gran aventura de Mortadelo y Filemón, Semen, una historia de amor, son algunas de sus películas. La última en 2005, Envejece conmigo.

 

La actriz María Isbert falleció el pasado abril en Villarrobledo (Albacete), a causa de un empeoramiento de sus afecciones crónicas. Cumplió 94 años cuatro días antes de morir, fueron 250 películas, fue la eterna secundaria. Entre los premios recibidos: la Medalla de Plata de las Bellas Artes (1987), es Académica de Honor de la Academia de las Artes Cinematográficas de España (2008), Premio del Círculo de Escritores Cinematográficos (1945) o Premio José Isbert de la Asociación de Amigos del Teatro de España (2000).

 

Al preguntarle por sus maestros en la actuación dijo: El único que he tenido ha sido mi padre. Me dirigió durante ocho años y me exigía más que nadie. Raro era el día que no iba a mi cuarto a llorar porque no me había salido el papel. El teatro es muy difícil, has de hacer papeles distintos. Hay que empezar por estudiar bien el personaje, sus vestidos, el caracter, su manera de hablar, su timidez, su descaro. Una persona que quiere ser actriz tiene que estudiar en la calle.

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