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Ana García Siñériz / escritora

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Por Vanessa Díez.

Ya ha llegado ¡Esto sí que es Hollywood!, el ejemplar viene con un par de pulseras, una para la lectora y otra para su mejor amiga. Ayer la escritora estuvo en la Feria del libro de Madrid. Pudimos hablar con ella a su paso por Alicante sobre la colección, el nuevo libro, sus gustos, sus intereses y entre otras cosas, sobre las diferencias entre aquella Ana televisiva y esta que ahora avanza como escritora. Cercana, sincera y encantadora con sus jóvenes lectoras. Periodista, madre y ahora también escritora infantil. Este es el tercero y el cuarto ya está en proceso.

París, Londres y ahora Los Ángeles ¿Qué has vivido en estas ciudades?

En la que menos he vivido es Londres, pero acabo de estar allí. París todo, porque tengo una vinculación emocional con esta ciudad por parte de mi marido. Y he vivido mucho tiempo allí. Y no descarto algún día vivir allí definitivamente. Es una ciudad que me encanta. Sólo pasear por la calle, a pesar de que haga tan mal tiempo. Soy feliz en ella. Luego Los Ángeles para mí es un lugar en el que he trabajado bastante. Durante muchos años me encargué de la retransmisión de Los Oscar e íbamos allí todos los años, durante más de diez, con Jaume Figueras. Y todos estos recuerdos, anécdotas, en fin tantas cosas que vivimos, de alguna manera, no todas, pero hay muchas que están dentro de este libro. Tomándonos un poco a broma el tema de los actores y el glamour, porque todos estos libros lo que hacen es desmitificar. En el primero me rio un poco de las señoras que quieren ser eternamente jóvenes, el segundo es una historia más clásica de misterio y el tercero es una historia tipo el fantasma de la ópera. Estas historias de misterios en un rodaje, pero riéndonos mucho del sistema hollywoodiense, con actores que se equivocan todo el tiempo, que sólo consiguen papeles y Oscars cuando les dan un papel mudo, que fíjate este año The Artist, aunque este lo consigue porque por fin no tiene que decir nada.

¿De dónde nació la idea de Zoé y de los amigos?

Nació un poco de buscar un recreo. Cuando estaba escribiendo esta novela (Las mujeres rubias) que se publicó hace dos años. Era todo tan intenso, estaba trabajando, que necesitaba divertirme un poco cuando estaba sentada al ordenador. Entonces empecé a escribir la historia de una niña y hablé con Jordi (Labanda) que es amigo mío. Un día por teléfono estábamos hablando y le dije que había empezado a hacer esto. Y me dijo “¿pero tienes ilustrador?” “no” “¿y yo?” “pues claro”. Cuando Jordi se sumó al proyecto la cosa empezó a tomar unos tintes más profesionales. Entonces decidimos escribir las aventuras de una niña, pero con unos toques de misterio y de glamor. Ahí ya marcamos las líneas generales que queríamos que tuvieran estas historias. Que eran las cosas que a nosotros nos gustaban cuando éramos pequeños.

¿Entonces los personajes nacieron en el proceso junto con Jordi?

Un poco sí, menos la niña protagonista. La definición de los personajes la hicimos. A ver ¿qué es lo que necesitamos? Queríamos una niña femenina, porque necesitábamos alguien que vinculara todo lo que hace Jordi respecto a la moda. Además nos parecía que hoy día hay muchas niñas que están muy interesadas por la moda, por la televisión y por el cine. Luego queríamos un niño un poco más rarito, que es Marc, el niño al que le gustan los libros. Lo de la tecnología nos venía muy bien, pues una mini James Bond, no James Bond pero Moni Peni.

La he llamado MacGyver.

Bueno MacGyver, perfectamente. Es una mini MacGyver. Está mejor encontrado. Y luego Zoé que era la niña media, medio buenas-malas notas, traviesilla, listilla pero tampoco es un cerebro. Una niña que podría ser la hija de cualquiera o la hermana de cualquiera.

¿Siempre habías querido ser escritora?

Sí, pero de estas cosas que dices y bueno al final te das cuenta que se pueden conseguir.

Ahora ya empiezo a atreverme a poner en algunos lugares escritora, matizo infantil. Al principio te da algo de vergüenza, cuando además tienes una carrera de otra cosa por la que eres conocido. Ahora por ejemplo cuando no estoy en España y alguien me pregunta, pues ya me atrevo a decir, porque dedico mucho de mi tiempo a esto, soy periodista y escritora. Antes no me atrevía.

Si jugáramos a las 7 diferencias ¿Cuáles serían las que encontraríamos entre la Ana de lo + Plus y la Ana escritora de hoy?

Bastantes. La primera la edad, que han pasado bastantes años. La segunda la experiencia, que tengo bastante más experiencia, lo considero una virtud en este caso. Tercera la distancia, que te das cuenta de lo que realmente es importante y lo que ya no lo es tanto. Cuarto he perdido un poco de entusiasmo para muchas cosas. Quinto bastante más tranquila y relajada respecto a mis metas a lo que creo que vale la pena buscar, no sólo en el terreno profesional sino en otros terrenos. Sexto tengo muchas más canas, aunque me las tiña. Séptimo mis hijos son grandes ya y la vida cambia.

Hablando de los niños ¿Cómo compaginas el trabajo, la casa, todo?

De la casa no me ocupo casi nada. Ha habido épocas en que tenía que estar fichando y no te da tiempo a nada más. Es la pura verdad. Me ocupo de intendencia, de ciertas cosas, de estar encima de mis hijos, pero no estoy pasando la escoba todo el día, porque entonces no haría otra cosa. Esta parte la dejo de lado. Tengo muchas actividades que procuro compatibilizar y que no consigo. Le decía a una amiga que a veces tienes la sensación de que vas encima de una tabla de surf y en cuanto resbales te vas a caer y no te vas a poder volver a subir. Voy siempre con las fechas de entrega de algo y a veces devorada por estas fechas. Sólo vas cumpliendo con lo último que te exigen. Y siempre vas posponiendo lo que no es tan urgente.

En la primera novela en una entrevista dijiste “tengo demasiados intereses y me resulta difícil limitarme” ¿cuáles serían algunos de esos intereses?

Con el tiempo también en esas diferencias te diré que tengo peor cabeza y es verdad. Siempre me ha gustado mucho estudiar, conocer cosas a fondo. Siempre fantaseas con la idea de algún día poder dedicarte a estudiar cosas que te interesaban o sistemáticamente conocer algo. Y cada vez me doy cuenta de que o decides hacerlo o realmente no lo harás nunca. Intereses, por ejemplo, me encanta la literatura, me gusta leer casi más que escribir, aunque últimamente me está costando más leer, soy más selectiva de lo que era antes. El cine me encanta, me gusta la cocina, me gustan los animales, la jardinería, …

Entre los escritores que dices que seleccionas. Dinos algunos.

Vargas Llosa, Philip Roth, Nabokov, Paul Auster, Amèlie Nothomb, Erika Manuel Smith, Ian Mcewan o Ishiguro.

¿Y el último libro que has leído?

Estoy leyendo ahora Steinbeck. Aquí lo tengo (nos enseña un libro que saca de su bolso) “Dulce jueves” que nunca lo había leído y estoy en ello; pero siempre tengo algo en la mesilla. Estoy en un club de lectura y nos ponemos cada mes un libro entre todos. Y ahí estoy descubriendo muchas lecturas que yo jamás me hubiera acercado a ellas.

¿Y la última película?

La última que vi fue la de Nicolás Sarkozy que me gustó bastante. Ahora viendo el resultado de las elecciones quizás está aún mejor, porque entiendes muchas cosas. Otra que he visto francesa es Intocable. Es un cine muy popular, pero está muy bien.

¿Qué intentas transmitir a las jóvenes a través de esta colección?

Entretenimiento. No me gusta tomarme las cosas demasiado en serio en nada. El sentido del humor nos ayuda para que las cosas sean razonables. Por ejemplo la biblioteca de Julio Verne intenté relacionarla con cada personaje (enseñándonos esa parte del libro). Quiero meter algún toquecito pero que pase muy suavemente. Luego hay cosas que me gusta que los niños también aprendan como saber viajar o como saber comportarse cuándo van a casa de alguien. A los niños a veces no les enseñamos lo suficiente a conocer lo que tienen que saber, porque si lo conocer les estás haciendo un favor para la vida y si no lo saben no lo hacen, porque nadie se lo ha dicho. Lo que quiero es que se lo pasen bien, que yo me lo pasé muy bien leyendo cuando era pequeña y gracias a esos libros llegué a otros libros.

¿Te sigue ayudando tu hija a detectar términos difíciles?

Me ayuda. Estoy escribiendo ya el cuarto y el otro día le decía vamos a hacer un malo que sea así. Le enseño que tiene que haber un malo, un personaje humorístico, unos secundarios buenos, … Ella aprende, pero yo también aprendo mucho de ella.

¿Cómo es tu proceso creativo?

Es un poco te diría casi científico en este caso. Tengo como una especie de trama que me hago, una escaleta como hacemos en televisión, quiero que haya unos puntos en una serie de capítulos, quiero que haya unos determinados personajes, una serie de cosas y luego sobre esta especie de escaleta construyo y entonces voy haciendo como bloques y me voy dejando llevar y entonces corto que es lo más difícil, porque te enamoras de las cosas y te cuesta mucho.

¿Qué sueles hacer ante un bloqueo?

Hay veces que no tienes otro remedio que seguir trabajando y entonces te desbloqueas. Lo mejor es escribir, aunque sean cosas malísimas; pero pones la máquina en marcha.

¿Tienes algún ritual a la hora de escribir?

Saber que tengo tiempo disponible por delante sin agobios.

¿Interactúas con las lectoras a través del blog?

Sí, me dejan comentarios muy graciosos. Son muy exigentes y a veces lo tengo un poco abandonado.

¿Qué opinas sobre las redes sociales?

No soy muy de redes sociales, la verdad. Me he hecho una página de Zoé en facebook y tengo un twitter al que la gente se apunta para seguirme y los pobres se deben de quedar de lo más decepcionados. Digo poquísimas cosas. Hay gente que tiene muchas cosas interesantes que decir y otros que somos muy pudorosos a la hora de decir algo. A pesar de que me he dedicado toda la vida a la televisión creo que me falta el lado exhibicionista necesario para dedicarse a ese medio. Este lado hoy día lo tiene todo el mundo ya, no sólo los que trabajamos en los medios de comunicación que a veces nos falta, sino cualquiera.

Un secreto de belleza confesable.

Dormir y estar en paz contigo misma.

¿Próximo destino?

Nueva York, porque además Jordi está viviendo en Nueva York. Está viviendo allí desde septiembre y entonces conoce ya la ciudad al dedillo. Estábamos dudando si Roma o Nueva York. Roma será el siguiente.

 

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