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Por Eduardo Boix

Si hay un lugar mítico para el mundo artístico nacional e internacional esa es la Residencia de estudiantes. Y debe ese halo de lugar sagrado de la cultura gracias a la estancia de los tres Tótems de la cultura española del Siglo XX, Lorca, Dalí y Buñuel. Pero la residencia es mucho más. Desde su fundación es un lugar de encuentro de multitud de personalidades tanto del arte como de la ciencia. Organiza numerosos actos públicos, en los que intervienen muchos de los actuales protagonistas de las artes y las ciencias como Mario Vargas Llosa, Pierre Boulez, Martinus Veltman, Ramón Margalef, Jacques Derrida, Blanca Varela o Massimo Cacciari, entre muchos otros. Conferencias, mesas redondas, conciertos, lecturas de poemas, encuentros o exposiciones convierten a la Residencia en un espacio abierto al debate, la reflexión crítica y la creación en torno a las tendencias de nuestra época.

La Residencia es hoy noticia porque ha llegado Chavela Vargas para presentar su disco sobre Lorca. «Regreso siete años después y encuentro paz y brazos tendidos… Me dijeron que mi España estaba muy mal y no es cierto, está gloriosa. Es la hembra de Europa como Mexico es el varón de América. Te saludo España, te saludo Isabel la Católica, con toda mi alma, amor y esperanza». Ha dicho Chavela al regresar a la que considera su casa -desde que en 1993 comenzó a alojarse en ella- y en la que dice que puede conversar por las noches con el alma insomne -como la suya- de su amigo Federico García Lorca.

En la pasada rueda de prensa presentó disco y el recital que dará con Miguel Poveda y Martirio el 10 de Julio. Además se presentará el día 12 Dos vidas necesito: las verdades de Chavela de la periodista María Cortina, publicado por Montesinos. Se trata, según la autora del resultado de una larga plática de más de ocho años durante la que las dos rieron y lloraron y que recoge las muchas versiones que Chavela ha ido contando sobre acontecimientos de su vida, «todas son verdad», ha asegurado la escritora mexicana.

Chavela ha confesado sentirse con la esperanza «de estar esperanzada». Ha contado que en la Residencia, una noche de nostalgia, tuvo un acercamiento con Lorca que se la apareció «como un clavel que revienta». Luego dirigiéndose directamente al poeta, le ha dicho «te pediré la mano, y ahí estaré yo, a sus órdenes, compañero». Tambien habló de la muerte sin nombrarla: «allí estaré, detrás de la puerta más grande, dónde se abren todas la estrellas… esperando nos veremos de vez en cuando». La Grande, la Vargas, pone el colofón a su carrera con el homenaje a un amigo suyo, Lorca. Un disco que será la explosión, a la que nos tiene acostumbrados la dama del poncho rojo.

 

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