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Por Eduardo Boix

La muerte de un ser querido es una de las cosas más terribles a las que se puede enfrentar el ser humano. En todas las culturas y en todas las épocas, ha habido diferentes rituales para intentar hacer más llevadera la despedida del mismo. En la antigua Grecia se utilizaban las denominadas plañideras, es decir, mujeres contratadas para llorar al muerto, los faraones egipcios se hacían enterrar con sus esclavos, los jefes vikingos eran incinerados en un barco donde introducían a una de sus amantes para que no se fuera solo. Estos tres son claros ejemplos de extremos de cómo sobrevivir al dolor. En pleno siglo XXI la gente se enfrenta a esto de dos formas o yendo al siquiatra, la mayoría, o escribiéndolo. Una de las escritoras que más intensamente ha mostrado su dolor es la autora norteamericana Joan Didion.

El año del pensamiento mágico es un libro sincero y conmovedor. Joan Didion explora una experiencia intensamente personal y, no obstante, universal: el retrato de un matrimonio (de una vida en los buenos y en los malos tiempos)) que impresionará a cualquiera que haya amado a su marido, a una mujer o a un hijo. Unos días antes de la Navidad de 2003, Quintana, la hija única de John Gregory Dunne y Joan Didion, cayó enferma con lo que en un principio parecía una gripe, pero que rápidamente evolucionó a neumonía y acabó en un choque séptico. Durante varias semanas permaneció en coma inducido y con respiración asistida. Unos días después, la víspera de Nochebuena, los Dunne se disponían a cenar tras haber visitado a su hija en el hospital, cuando John Gregory Dunne sufrió un infarto mortal. En unos segundos, la relación íntima y simbiótica de estos dos escritores a lo largo de cuarenta años, acabó. Cuatro semanas más tarde, su hija superó el coma. Dos meses después, a su llegada al aeropuerto de Los Ángeles, Quintana cayó desplomada a causa de una hemorragia cerebral masiva y tuvo que ser sometida a una intervención de neurocirugía en el Centro Médico de la Universidad de California (UCLA).

Este poderoso libro ahonda en temas tan universales como el dolor, la pérdida, el amor, la familia. Didion, intenta con esta obra, enfrentarse a su dolor y responderse a todas las cuestiones que la muerte le sugiere. La muerte en si misma trae dolor, pero no solo eso, también soledad, incertidumbre, desasosiego. El año del pensamiento mágico es un punto de luz, un libro luminoso dentro de la oscuridad que nos sugiere la despedida. Una lección magistral de cómo enfrentarnos al adiós eterno.

 

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