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Por Eduardo Boix.

Realizar una película sobre un personaje tan controvertido como la denominada Dama de Hierro no deber ser tarea fácil.  Para los partidarios es una “fantasía izquierdista” o así han querido denominarla algunos exministros que estuvieron a su lado durante su mandato o incluso sus propios hijos los gemelos Carol y Mark.

La cinta arranca con una Margaret Thatcher con demencia senil, que recuerda y habla con su esposo, ya fallecido de lo acontecido en su vida.  La guerra de las Malvinas o las huelgas de los mineros, que Thatcher manejó con mano dura, fueron acontecimientos claves en la historia reciente del Reino Unido.  Según ha dicho la directora Phyllida Lloyd: “Esas dos palabras: Margaret Thatcher, son provocadoras en este país.  Todavía tiene la habilidad de dividir a la gente. La gente piensa sobre ella como la Santa Margaret que salvó al país o la diabla que arruinó las vidas de millones y creó una cultura de ambición”. “Es una película sobre el poder y la pérdida del poder”, dijo Lloyd. “El costo de una gran vida para uno mismo, para su familia y para sus colegas”, y sobre cómo “nuestras grandes fortalezas, como la convicción y la decisión, se pueden convertir en nuestros grandes defectos: arrogancia e inflexibilidad”.

Los que la han visto dicen que Meryl Streep ha bordado el papel.  Ha recreado muy bien el retrato de una persona de carne y hueso.  Los partidarios de un lado, quizá han criticado que la han mostrado demasiado vulnerable al hablar de la demencia senil que padece en estos momentos, y para los detractores quizá la han mostrado demasiado buena y con remordimientos por su mano dura.  Gracias a esta interpretación puede que la actriz consiga casi todos los premios importantes, comenzando por el Oso de oro de la Berlinale y finalizando por el Oscar.

Para una actriz como ella debe haber sido un regalo recibir este guión.  Cuando eres mujer y llegas a una edad no te dan más que papeles de abuela.  Interpretar a un personaje tan fuerte, con tanto carisma, es un regalo interpretativo.  Esperemos que este sea el papel de su vida y se lleve toda la gloria que se merece.

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