UA101349465-1

Por Vanessa Díez.

Los fans de Tim Burton están de enhorabuena. Además del próximo estreno de ‘Frankenweenie‘, su última película, que llegará a los cines españoles el once de octubre, aún están a tiempo de disfrutar en Madrid de la exposición sobre la película . Conde Duque acogerá hasta el 6 de octubre la exposición que repasa el proceso de producción de este trabajo basado en un corto que el propio Burton hizo en 1984. La muestra recorrerá seis países tras su parada en Madrid. El rodaje de este trabajo de animación en blanco y negro duró más de dos años con la técnica “stop-motion”, y necesita 24 movimientos para crear un solo segundo de película y para un pestañeo se necesitan tres movimientos. Si han visto Pesadilla antes de Navidad pueden hacerse a la idea de lo que les estoy contado, aunque fue dirigida por Henry Selick, película de animación realizada con la técnica stop motion, estaba basada en dibujos y un poema de Tim Burton, quien además fue coproductor.

“Recordé a los niños de mi clase, a los profesores, los monstruos y seguí los esbozos originales, pero el hecho de que fuera en stop motion, en blanco y negro y 3D hizo que lo sintiera como algo nuevo”, indicó Burton. Los fotogramas, los bocetos previos, marionetas, pruebas de decorado, bocetos descartados… elementos que el director fue desarrollando durante el proceso creativo del mundo imaginario de Frankenweenie podrán ser vistos en esta exposición.

Es la historia de un niño que no se separa de su perro Sparky, y tras su muerte, revivirle acaba siendo su obsesión. Incluso la muerte del perro proviene de un recuerdo infantil del director. Una particular revisión del clásico de Frankenstein al estilo Burton, pues su forma de hacer es totalmente reconocible. Este es el primer trabajo de animación para la factoría Walt Disney del director creador de obras como La novia cadáver, Eduardo Manostijeras o Bitelchús.

Los personajes en esta ocasión son esqueletos mecánicos, que se van moviendo y manipulando para grabar y crear el movimiento en la película (cada uno de los 30 animadores que trabajaron en ella grababan 5,8 segundos de cinta por semana). La marioneta de Sparki, por ejemplo, tiene 300 elementos articulados y 45 empalmes móviles. La exposición ha traído a Madrid tres de los 30 platós que se utilizaron en el rodaje: el desván que el protagonista convierte en laboratorio, el aula del colegio New Holand y la habitación del protagonista.

La réplica de la mesa de Tim Burton muestra los bocetos y maquetas que se realizaron hasta llegar a las marionetas definitivas, así como muestras de telas y otras curiosidades. Además existe un panel de fotografías del rodaje y una pantalla en 3D para ver el resultado final en el vídeo promocional de la película. Los detalles marcan la diferencia y aún están a tiempo de verlos.

 

Share This