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Por Eduardo Boix

El verano nos aploma con el calor sofocante. El ferragosto, a pesar de llevarle la contraria a Elliot, es el mes más cruel, la calima casi no nos deja respirar. Literalmente los cuarenta y dos grados que sufro ahora están minando mi salud y mi bienestar. La época estival solo sirve para consumir cosas cortas, frescas y divertidas. Por esta razón vamos, a continuación, con los cuatro libros de relatos que os pueden hacer pasar un buen rato.

1. 86 Cuentos. Quim Monzo. Anagrama. Es unaantología donde se reúnen cuentos de los libros: Uf, va dir ell, Olivetti, Moulinex, Chaffoteaux et Maury, L’illa de Maians, El perquè de tot plegat i Guadalajara(1999). Premio Nacional de Literatura de la Generalitat de Catalunya 2000, Premio Lletra d’Or 2000. Monzó es el paradigma del surrealismo. Lectura obligada en los institutos que dan catalán, yo lo descubrí así. Muy recomendable.

2. ¿Qué me quieres, amor? (Que me queres, amor? en gallego) es obra del escritor, periodista y poeta gallego Manuel Rivas. Fue publicada en el año 1995. Gracias a esta obra ganó diversos premios, entre los que destacan el Premio Nacional de Narrativa (España) y el Premio Torrente Ballester, ambos en el año 1996.

Consiste en un conjunto de dieciséis relatos que aúnan un estilo periodístico con temas posmodernos y clásicos. Entre los relatos se encuentra La lengua de las mariposas, cuya adaptación fue llevada al cine por José Luis Cuerda.

La narrativa de Rivas se podría denominar muy gallega. Mucha magia desprenden sus relatos. Las brumas de Galicia se te meten en los huesos y en el alma.

3. Obabakoak es una obra de Bernardo Atxaga, el escritor vasco con mayor proyección exterior de la actualidad.

Este libro recrea en sus cuentos un mundo mágico y mítico que invita a la reflexión literaria, y que trata con técnicas narrativas originales cuestiones de tipo universal. El libro se compone de varios cuentos, de los cuales la mayoría se sitúan en Obaba, una pequeña población vasca inventada donde la fantasía y la realidad se funden continuamente. Obabakoak, en euskera, significa ‘los de Obaba’.

En realidad, en una acción marco -un viaje hacia Obaba, a una reunión en la que se van a narrar historias- se insertan 26 relatos independientes que, sin embargo, también configuran un relato único. Enlaza así Atxaga con una tradición narrativa muy anterior, cuyos exponentes principales podrían ser Las mil y una noches, Los cuentos de Canterbury, el Decamerón o también El conde Lucanor y Calila e Dimna, aunque aquí se añade la fusión entre fantasía y realidad.

Este libro de Atxaga nos introduce en un mundo puramente rural vasco. El campo de Euskadi es tan mágico como podría serlo el gallego.

4. Historias de cronopios y de famas es una obra surrealista del escritor argentino Julio Cortázar publicada en 1962. Esta obra se caracteriza esencialmente por ser escrita a base de fragmentos, cuentos cortos y con un surrealismo que conlleva al desarrollo de la imaginación. La historia de Cronopios y de Famas se dividen en 4 minicuentos que son: “Manual de instrucciones”, “ocupaciones raras”, “material plástico” e “historia de Cronopios y de Famas”.

 Tal vez una de las obras geniales de la literatura. Cortázar en estado puro. Un mago de las letras al servicio de un buen lector. Muy recomendable.

El verano invita a la brevedad. Estos son cuatro ejemplos de buena literatura. Libros que se pueden disfrutar en la playa y en el campo, en un camping o en un hotel al pie de la piscina. Cuatro libros que os harán pasar buenos momentos, porque ya lo dice el refrán lo bueno si breve dos veces bueno. A disfrutar.

 

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