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Por Eduardo Boix.

Según cuenta la historia oficial Pasolini fue brutalmente asesinado en Ostia el 2 de noviembre de 1975, a manos de un supuesto chapero que había contratado. Muchos de sus seguidores no creen la veracidad de esta afirmación y siempre en el ambiente las teorías de que ciertas personas poderosas del gobierno deseaban muerto al director debido a las críticas que hacía continuamente a través de sus películas, sus libros y sus discursos políticos a la vez que el día de su asesinato desconocidos lo habían llamado para chantajearlo y devolverle rollos con escenas inéditas de Saló o los 120 días de Sodoma.

¿Sigue vivo Pasolini? Tal vez sí o eso parece, un señor dice ser él Davide Toffolo en su novela gráfica Pasolini editada por 451 Editores. Esta obra son los encuentros del autor con el genio de Bolonia. Con él entabla conversaciones en el que el señor Pasolini se expresa con las palabras del verdadero Pier Paolo Pasolini tomadas de libros, entrevistas y artículos del poeta en un minucioso trabajo de documentación.

A caballo entre el diario y el reportaje, Pasolini profundiza, de forma original e innovadora, en el pensamiento lúcido de uno de los más grandes pensadores italianos, inflexible y coherente como pocos, en su carrera como periodista, escritor y director de cine. Dándole mayor fuerza a lo que se cuenta con una estética en Blanco y negro propia de los Paparazzi de la Dolce vita. Teffolo juega con la primera persona a la hora de contar los encuentros, para así darle realismo y mostrarnos a un genio que busca respuestas sobre su propia muerte. Una muerte atroz donde le destrozaron el cuerpo a base de golpes.

El autor afirma: “Este libro es el viaje en busca de un mitómano que finge ser Pasolini, para redescubrir a Pasolini”. Un viaje que Toffolo, al igual que su personaje, realmente hizo, durante dos meses. Más tiempo, hasta un año y medio, le costó terminar una novela para la que tuvo que sumergirse en el complejo universo del autor. Un mundo tan contradictorio que, como dice el propio Pasolini en el libro, la figura que mejor lo representa es “el oxímoron”.

De esta inmersión en el mundo del genio de Bolonia Toffolo volvió cargado de decenas de citas y flashes de la vida del autor que esparció por la novela gráfica. “Pasolini fue un escritor que usó la capacidad de escribir para comprender el mundo que le rodeaba”, intenta definir el dibujante a un hombre que fue también cineasta, poeta, pensador y guionista. “Era un intelectual serio, que asumía responsabilidades. Su método siempre era crítico: creía que el artista tenía que ser independiente del poder, mantenerse lejos de él. Toda su vida fue un combate”, sostiene Toffolo.

La novela gráfica Pasolini es una obra para seguidores del genio italiano. Es además una guía intelectual de lo que pasaba por su cabeza, de cómo luchó por su independencia hasta el último de su vida. Hasta su asesinato fue un acto revolucionario que nunca se acabará por esclarecer. Una muerte que creó un mito, que aún pervive.

 

 

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