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Por Francisco Gómez.

Al abrigo de la sombra compañera de Cervantes y de tantos buenos y grandes poetas y escritores que en el mundo han sido, son y serán, la primavera en la city ilicitana se ha despertado con una eclosión de publicaciones de un variado elenco de autores y formas de entender la Literatura.

Así el mismo día del Libro y con el respaldo de la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Elche se presentó en la Llotja de Altabix el libro póstumo del escritor zaragozano Félix Romeo “Noche de los enamorados”. Le seguirán el jueves 10 de mayo a las 8.30 de la tarde, también en la Llotja de Altabix, el libro colectivo de relatos “Ciudades de Paso”, con autores de Elche, Alicante, Valencia y Madrid y la novela del escritor valenciano Salvador Salt “Billete a Retuerta”. La fiesta literaria continuará en la Llotja el viernes 18 del mismo mes a las 9 de la noche con la presentación de la nueva colección poética Le Chat con el libro “Estragos” del poeta Javier Cebrián, editado por el también poeta Pedro J. Serrano. Todos estos actos con el apoyo de la concejalía de Cultura.

Previamente, el poeta ilicitano Eduardo Boix presenta el 2 de mayo a partir de las 8 de la tarde en el CEU Cardenal Herrera su nuevo poemario “Prozac, Trankimacine y otros parques infantiles”, editado por la editorial Huerga y Fierro de Madrid. Al día siguiente, el escritor y poeta Antonio Moreno, Premio de las Letras Valencianas, presenta en la librería Ali-i-Truc su nuevo texto en prosa diarística y reflexiva “En otra casa”.

El desparrame de las letras no acaba aquí pues el pasado 26 de abril en la antigua sede del Consell en La Calahorra, ahora dependiente del Ayuntamiento de la city, el poeta ilicitano, Jesús Bernal, último ganador del premio Adonais de Poesía, presentó su obra “Hombre en la niebla”, editado por Rialp. Además el poeta Josep Esteve Rico i Sogorb ha editado su poemario en valenciano “Essències”, que hay que solicitar a través de internet.

Como verán, la carta es variada y apetecible para contentar a muchos y exigentes paladares lectores. La cuestión estriba en saber si hay suficiente público lector en la “city” que esté dispuesta a disfrutar de estos manjares literarios. En cierta ocasión, un amigo me comentó que Elche quizás tenga un público lector de 1.500 ó 2.000 personas como máximo, cuando la habitan más de 230.000 almas. Uno piensa y lo he repetido ya en varias ocasiones que las autoridades locales deberían implicarse con las asociaciones literarias y escritores y poetas del lugar para dar a conocer a estos autores entre los jóvenes, acudiendo a charlas con los alumnnos en los institutos, centros de formación profesional, centros sociales y escuelas de adultos. La cantera de nuevos lectores y escritores está entre las nuevas generaciones y aquellos que quieren engancharse al carro de la lectura.

Y chapeau para la red de Bibliotecas Públicas de Elche que tienen un amplio y potente público lector con los préstamos de sus fondos y difunden en jornadas y talleres el gusto por la lectura de niños y mayores. La crisis les ha venido bien para aumentar la presencia de lectores entre sus estanterías. Y a las librerías de Elche, por apoyar con la presencia también en sus fondos, de los autores locales. El tiempo, que es el mayor jurado, decidirá quién o quiénes permanecen en la memoria de los lectores.

 

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