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amigosqueperdi_gDorian, anodino video de su último single

 Por Sandro Maciá

Es difícil disimular el gusto por lo que se aprecia. Lo es, y quien quiera negarlo no sabe lo que se pierde al coartar la libertad propia de poder vivir la admiración de lo que se ama sin límites.

Aún así, como el hecho de ser fiel admirador de algo o alguien no debe ser una razón –o, por lo menos, no debe ser el único motivo- para llevar a cabo su defensa a ultranza, he de reconocer, no sin pena, que podría haber vivido sin que uno de mis grupos de cabecera hubiera acompañado su nuevo single con un recién estrenado videoclip. Ellos, archiconocidos del panorama indie nacional, responden al nombre de Dorian; el video, por su parte, es el que sirve de traducción audiovisual al primer sencillo de su último disco –bueno, penúltimo, Dios quiera que no sea este su trabajo final-, Los amigos que perdí, extraído de La velocidad del vacío (Fatman, 2013).

Es cierto que el listón quedó muy alto tras la trilogía de clips con la que presentaron La tormenta de arena, Paraísos artificiales y La mañana herida, tres canciones pertenecientes a La ciudad subterránea (Pías, 2009) que conformaron en pantalla una historia que, tanto en lo visual como en lo narrativo, destacaba en calidad y originalidad. De hecho, puede que las ansias por querer disfrutar de algo similar o, por el contrario, de esperar que esta vez se optase por la sencillez y la puesta en escena minimalista con el grupo y poco más me hayan llevado a no compartir, conceptualmente, el punto de vista tomado para la realización del video.

Sin embargo, conceptos a un lado, lo que no es digno de obviar es que el esfuerzo de los profesionales encargados de narrar visualmente la canción antes citada es admirable. Lo que es, es, y por ello, La Embajada Tropical, productora de Barcelona que ha dado forma en imágenes al abstracto imaginario de la banda de Marc Gili, merece un reconocimiento que -seamos justos- no debe estar reñido con la percepción que cada cual tenga del clip ni con el mérito que tiene establecer una relación entre las referencias de los versos de Dorian y su traducción visual en símbolos y homenajes a David Lynch, Lewis Carroll, Buñuel, y también a películas de ciencia ficción como El hombre con rayos X en los ojos.

A su favor, el video cuenta con el enfoque creativo de una producción en la que La Embajada Tropical ha sabido compaginar toda la complejidad de los referentes mencionados con una puesta en escena teatral y minimalista,  sugiriendo sin mostrar, jugando con un solo espacio transformado en múltiples ocasiones al lo largo del vídeo. En contra, y probablemente desde la parcialidad de quien creía que el enfoque iba a ser otro, la falta de sencillez y de contundencia.

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