UA101349465-1

sexoPor Eduardo Boix

Nuestra existencia es una constante entre la lucha de la vida y la muerte. Desde el psicoanálisis se plantea que esa lucha se libra entre la pulsión de vida (Eros) y la de muerte (Tánatos). Sigmund Freud, el creador del psicoanálisis, plantea que algunas personas tienen más predisposición para el sufrimiento que para la felicidad y esto mismo está relacionado con la pulsión de muerte y con algo que tiene que ver con el masoquismo, no el que está del lado de la perversión sino eso que está en nuestro interior y nos hace sufrir. En las más de las veces se trata de cuestiones fantasmáticas, pues es desde allí, desde nuestros propios fantasmas, desde donde miramos el mundo y nos miramos a nosotros mismos.

La editorial Kairós ha editado un doble ensayo como si fueran las caras de una moneda. En la cara o en la Cruz según se mire está Sexo de Dorion Sagan este libro es un paseo revelador y divertido por la ciencia, la filosofía y la literatura de uno de los temas que más han obsesionado a la humanidad. Entrelazando la biología evolutiva con lecturas sobre pensadores como Sade y Simone de Beauvoir, trata cuestiones como el aparato genital de animales, la competición espermática, la diferencia entre desnudez y desnudo, los orígenes del lenguaje y la ovulación hasta el amor y la soledad. Dorion Sagan trata de una forma divertida pero sin entrar en la soez un tema tan controvertido como es el sexo. El sexo, como ya mencionó Freud es la vida, porque de su resultado nacemos. La otra cara de la moneda es Muerte, Tyler Volk nos muestra el modo en que las criaturas —desde las bacterias suicidas hasta los peces, los árboles y los seres humanos— se sirven de la muerte para mejorar la vida. Combina autobiografía, biología e historia de la Tierra para poner de relieve el modo en que la muerte forma parte de la evolución y la conciencia de nuestra mortalidad afecta a nuestra vida cotidiana. Como diría Freud Tánatos siempre gana por nuestra negatividad, los encorsetamientos de nuestra sociedad. El sexo son los abrazos, las caricias, los besos. Y nos lo dice Sagan en su obra: “El sexo libera la tensión, trasciende las fronteras, mientras que el amor las crea. Pero la atracción sexual se asegura de que los organismos se vinculen de muchos modos, no sólo sexualmente.” La muerte en cambio es algo que rechazamos y nos obsesiona a partes iguales Tyler Volk nos lo explica muy bien: “Cuando los vivos ven el modo en que los demás lamentan la pérdida, se sienten, de algún modo, consolados por su propia muerte futura.

La comprensión de nuestra inevitable muerte, nacida de nuestro extraordinario cerebro, entra en conflicto con el propósito funcional del cerebro, que es el de sobrevivir, un hecho que hoy resulta más conmovedor que nunca. Hemos asistido a una serie de descubrimientos médicos que testimonian una expansión de la vida, aunque no una ampliación indefinida. Existe en nosotros un profundo conflicto –al que llamamos “dilema primordial”– entre el deseo de sobrevivir y el conocimiento de que, más pronto o más tarde, ese deseo acabará viéndose frustrado.”

Sexo o Muerte, Muerte o Sexo, Eros o Tánatos, dos prismas de la misma moneda, dos pulsiones del ser humano, el miedo a lo que se acaba y la lucha por generar vida. Dos ensayos breves e interesantes donde sus autores mezclan Historia, erudición, cultura, ciencia, autobiografía. Dos libros en los que algo tan controvertido como el sexo o tan temido como la muerte se funden en una misma obra.

 

Share This