Llega el Tomavistas con CVEEC
Por Sandro Maciá.
¿Playa? No, gracias. Este verano, no será fácil encontrar mi blanco cuerpo y mi escultural silueta -¡qué más quisiera!- entre las hordas de veraneantes que luchan por plantar sus sombrilla a dos metros de una orilla que, doy por hecho, estará plagada de niños y paseantes que hacen camino al andar –al menos hasta llegar a la lipotimia o el corte de digestión-.
Pero, ¡ojo!, yo la arena la pisaré -¡ay mi Low, mi querido Low Festival, que ya te oigo llegar-, sí, aunque poco me seduce la idea tras quedar atrapado, como recientemente me ha pasado, entre las palabras que dan forma a un grupo que parece abogar por un una vida más campesina que playera: Cómo vivir en el campo.
Así, al estilo de título de manual de supervivencia –elemento también necesario en esta época estival que se aproxima- es como se da a conocer el grupo del que para muchos es el ídolo (o uno de los ídolos) underground del indie por excelencia en lo que a tierras madrileñas se trata, Pedro Arranz; o lo que es lo mismo, una banda que, aun siendo conocida por más y más gente que ya empezó a ser adicta a sus autoeditados trabajos, sigue teniendo esa magia que posee toda joya recién descubierta.
Esta formación, de aires surferos y un sonido guitarrero que sirve de envoltorio a temas tan originales como “Una de cada dos noches en TV se oye decir te amo”, presenta ahora su Lp, CVEEC, una obra compuesta por diez temas que, masterizados por Denis Blackham, destilan una calidad más sofisticada –que no por ello menos espontánea- que el Lo-Fi al que nos tenían acostumbrados.
No obstante, ya sea por el inevitablemente apreciable salto cualitativo de Pedro y los suyos o por las ganas de ver en vivo y en directo cómo suenan estos autores de muchos de los “hinmos” habituales en las sesiones de esos djs míticos de las –también míticas- salas de la capital, si este grupo está de enhorabuena es, además de por su nuevo vástago, por ser parte una iniciativa digna de mención: un nuevo festival.
En este caso, Cómo vivir en el campo goza del privilegio de ser uno de los grupos escogidos para compartir píxeles con gente como El columpio asesino, León Benavente o Sidonie en el cartel del recién nacido Tomavistas, un “festi” autodenominado como “gourmet” por incluir entre su oferta músico-artística y de ocio opciones tan interesantes como, entre otra, un restaurante con estrella Michelín.
Tanto las bandas citadas como los brutales Kill the hipsters, los multidisciplinares Algora o los jovencísimos Perro, serán algunas de las figuras de la música actual que podremos ver sobre las tablas de un recinto que se ubicará en el Hipódromo de la Zarzuela, un enclave a la altura de un evento que, además, se crea desde la perspectiva de ser en sí mismo –tal y como se anuncia desde la organización- “una plataforma musical que apoya artistas nacionales, con marco de festival pero con una característica diferenciadora”.
¿Y cuál es la diferencia? Fácil: se desarrolla en dos fines de semana temáticos (18-19 y 25-26 de julio) , que nos traerán grandes dosis de pop, rock, electrónica y música experimental.
Cómo vivir en el campo entra por la puerta grande, una puerta que Tomavistas –esperamos- abra cada año.
