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¿Hay vida después de la muerte de García Márquez?

Por Eduardo Boix.

Cada día que pasa me estoy volviendo más nostálgico. Me ocurre porque se van muriendo todos los referentes de esta fiebre que me inunda y que se llama literatura. He de reconocer que siempre me interesó más Cortázar que García Márquez, lo intuía más cercano, no sé, siempre he sido más de experimentación que de realismo mágico. Gabo ha muerto, pero no solo ha fallecido el cuerpo, ha fallecido una forma de entender la literatura y la vida.

He de reconocer que gracias a García Márquez, hoy día intento ser escritor, vivir más o menos de esto. Nunca leí ni creo que lea Cien años de soledad, pero si siento un amor irrefrenable por El coronel no tiene quien le escriba o Crónica de una muerte anunciada. Como antes he mencionado soy más de Julio Cortázar, sus cuentos me fascinan o de Rulfo aunque su obra sea tan escasa. La llamada literatura hispanoamericana ha sido siempre fuente de inspiración, me apasiona el relato y ellos son unos maestros en estas artes. El ultimo tótem para mi es Bolaño. Por su vida y por su literatura es un autor que me fascina, me adentra en los abismos y veo la luz en ellos, nada tiene que ver con García Márquez, pero me parece digno heredero de esa corriente literaria de escritores hispanoamericanos que han conquistado el mundo. Mis referentes en ese género son los hispanoamericanos y los autores catalanes como Monzó o Pamies, disfruto con su forma de entender la literatura. Son autores que tocan la tierra para poder situar el cielo su literatura, que juegan con las palabras y los hechos, reinventan la realidad en su propio beneficio.

Volver a García Márquez es regresar a la adolescencia, a los sueños de un mundo mejor, de una vida literaria convulsa, de viajes y sueños por cumplir. Algunos de ellos se han cumplido, otros espero que lleguen con el tiempo, lo que si que tengo claro es que Gabo como cariñosamente se le llama, es un referente para muchos escritores, todos alguna vez hemos soñado con Macondo.

 

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