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Que la vida iba en serio, lo comprendió mas tarde.

Por Eduardo Boix

La literatura es como la vida, tiene sus momentos buenos y los no tan buenos pero en definitiva, la literatura es un balón de oxigeno en nuestra existencia. No son muchos los libros que me deslumbran, no son muchos los escritores que me llegan a pegar en el sillón, pero hay una serie de autores a los que yo considero imprescindibles.

Diarios 1956-1985 de Jaime Gil de Biedma editados por Lumen a cargo de Andreu Jaume, que nos muestra en el prólogo una gran disertación sobre la obra/vida del poeta, es uno de los libros más esperados yo creo desde que murió el poeta en 1990. Vida y obra han ido siempre cogidas de la mano en el que ha sido el referente para varias generaciones de vates. En la mayoría de autores, lo personal y lo literario están delimitados, pero Gil de Biedma es una poesía de la existencia pura y dura.  Poco antes de morir, Jaime Gil de Biedma dejó lista la versión íntegra de su diario de juventud, que se publicó en 1991 con el título de Retrato del artista en 1956, al que en esta edición, prologada y anotada por Andreu Jaume, se le añaden otros tres que escribió años más tarde y que habrían permanecido inéditos hasta ahora. El primero cubre un periodo comprendido entre 1959 y 1965, una época decisiva en su vida y en la que alcanzó la madurez poética. El segundo es un diario de 1978, momento en que el poeta, después de abandonar casi la poesía a finales de los años sesenta, intentó volver a escribir. Y el último es un breve dietario que Gil de Biedma llevó en una clínica de París, en octubre de 1985, cuando fue ingresado para recibir tratamiento contra la enfermedad que acabaría con su vida, en enero de 1990.

Estos diarios no solo son el acontecer de la vida de Jaime, también es una guía de la construcción de su breve pero gran obra, además es una perfecta autobiografía sentimental y moral, de uno de los intelectuales más notables de la España de mitad del siglo XX. Unos diarios íntimos y de un nivel cultural elevado.  Si antes apreciábamos solo una parte del retrato, ahora la obra está completa. Porque en esta obra vemos al Jaime desnudo, con sus luces y sus sombras, “un poeta de domingo con conciencia de lunes”. Diarios 1956-1985 de Jaime Gil de Biedma, es una obra imprescindible para entender a la llamada generación de los 50. La obra definitiva de un poeta tan breve como intenso. Y tanto que la vida iba en serio y que bien lo explicaste maestro Jaime.

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