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Best things, primer EP de la trilogía de Eleness

Por Sandro Maciá

Ah, ¡la creatividad! Divino tesoro al alcance de muy pocos… ¿Imagináis que se propagara como lo hacen los virus? ¿Que su contagio fuera rápido, sin previo aviso y altamente efectivo? O, mejor aún, ¿que su camino hacia la gran invasión fuera por todos los medios perceptibles al ser humano, o a través de sus sentidos?

Idílico, ¿no?… No. De ninguna de las maneras. Si así fuera, todo acabaría volviéndose tan “mainstream” que pocas, muy pocas cosas, lograrían llamar nuestra atención. Crudo pero cierto. Sería el fin de los matices. La conclusión de las novedades. La muerte de las delicatesen estéticas. Supondría, amigos, la ausencia de iniciativas nacidas de esa caprichosa manera que tiene la inquietud creativa de manifestarse,  es decir, la desaparición de proyectos como “Eleness”, que ahora se redescubre ante el gran público con su nuevo EP: Best things (2015).

Publicado como el primero de una trilogía de trabajos de media duración que llevará por nombre ‘Best Things Come In Small Packages’, Eleness, la aventura conceptual del artista Daniel Linuesa, vuelve a ponerse en el punto de mira de aquellos amantes de las reminiscencias a bandas como Depeche Mode o New Order, a través de cinco canciones (‘Please me’, ‘Freedom’, ‘Paradise’, ‘Crisis Town’ y ‘Surrender’), cinco piezas que superan la dimensión sonora para ir acompañadas, en lo visual, por fotografías de Nadia Gil Murcia.

Igual que ocurriera con su primer gran éxito bajo el pseudónimo de Eleness –el videoclip ‘No One’,  escrito y dirigido por el propio Daniel, en 2011-, en Best things (al que le seguirán ‘Come In’  y ’Small Packages’) volvemos a situarnos frente a una obra que surge de su puño y letra, un trabajo que él mismo dirige y produce. Un disco que mantiene su impronta pop-rockera y electrónica en cada pista, pasando de la transgresión –sútil, a veces- a la combinación de estribillos melódicos con bases compuestas por envolventes distorsiones, amplios acordes y enigmáticos giros rítmicos.

De marcado carácter bailable, todos los temas del Ep que inicia la trilogía antes nombrada se caracterizan por seguir estructuras que, aun pudiendo parecer similares, permiten diferenciar cada título por separado, evitando que la continuidad estilística acabe aburriendo, y distinguiendo como se merece al single promocional Freedom -de inicio casi “dance” y electrónico cuerpo- de la creciente Please me –con sus giros y su pacífico verso antes de la explosión de distorsiones que van dando forma a la canción hasta su fin-, o a la lineal Paradise de la “neworderiana” Crisis Town, sin olvidar la pieza final del puzzle: Surrender, que se enreda en los ritmos de un electropop que, a su vez, incluye interesantes juegos de voces.

Así pues, Eleness vuelve a la carga, en lo sonoro y lo textual, con una primera tanda de composiciones que, según su autor, “irán estrenándose a lo largo de la temporada y de este modo, y haciendo honor a su título, publicándose canciones en pequeños frascos”.

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