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Hay que matar a Lewis_g

Matar a un hombre es fácil. Matar bien a un hombre es difícil.

Por Ana Olivares

En esta ocasión regresamos con la novela negra de mano de Siruela para este 2016. Una novela policiaca, que en realidad no lo es, pues la gran diferencia de esta obra con respecto a la demás de su género radica en que su protagonista no es un detective, ni una víctima, sino que es el delincuente en sí quien nos ofrece su visión acerca de los bajos fondos de la ciudad de Glasgow, donde nos sitúa su autor Malcolm Mackay. Este incipiente escritor escoces se estrena con esta obra que no es más que el principio de una trilogía sobre el crimen organizado.

Nada más comenzar su lectura encontramos un glosario con el nombre de cada uno de los personajes que intervienen en la trama. Aparentemente es un síntoma de que el propio autor no está seguro de que sus lectores sean capaces de seguir el hilo de su historia, aunque he de confesar que es innecesario ya que se entiende perfectamente el papel de cada uno de los personajes, además de las situaciones en las que nos sumirá la acción. Encontramos el tema de la mafia, el narcotráfico, los negocios de compra y venta de coches de alta gama dispersados por los distintos distritos en la que han dividido la ciudad los propios delincuentes, asesinos a sueldo y matones que trabajan para los tipos importantes que realmente manejan los hilos. Estos son pocos, privilegiados y despiadados a partes iguales, que desde la sombra son capaces hasta de sobornar a la policía para usarla en su beneficio o mandar acabar con quienes entorpezcan sus planes. En este sentido, Calum MacLean, un sicario de veintinueve años que trabaja por cuenta ajena se ve obligado a “hacer un encargo” para Peter Jamieson, el magnate del crimen que le ordena “matar a Lewis Winter”, un criminal que tras veintitantos años trapicheando no ha sido capaz de ampliar sus redes. Sin embargo, aunque el trabajo parece fácil, la compañera sentimental de su víctima, Zara Cope, también trata de sobrevivir en un mondo que conoce de primera mano, pero del que es difícil escapar estando tan metida en él.

Resulta interesante meterse en la mente del asesino desde la ficción. Por eso la prosa es demasiado descriptiva en cuanto al modus operandi de los esbirros del crimen. Sin embargo esto también hace que su lectura en ocasiones se parezca a la de un guion cinematográfico más que a una novela narrativa propiamente dicha. Su autor ha estudiado a conciencia este tipo de submundo organizado y se centra más en explicar cómo funciona que en la trama en sí. Pero acaba interesándote más la experiencia vital de su protagonista Calum MacLean que todo lo demás…Quizá me he aventurado demasiado en esta opinión puesto que no debemos olvidar que se trata de la primera parte de una trilogía, y probablemente Malcolm Mackay haya querido guardar algunos ases en la manga para utilizar en la continuación de esta trilogía criminal.

En definitiva, una novela recomendable que se decanta por relatarnos el mundo desde el otro lado, ese oscuro, turbio y peligroso mundo de las mafias escocesas del siglo XXI.

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