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Historia de un asedio

Por José Luis Sola

Leningrado, asedio y sinfonía es una obra que se encuadra en la II Guerra Mundial, una de las guerras más feroces en las que Europa fue totalmente destruida. En 1938 se había firmado el pacto de no agresión germano-soviético que tenía beneficios para ambos gobiernos, para Hitler porque le permitió anexionarse sin ningún problema Polonia el 1 de septiembre de 1939; mientras que Stalin reorganizaba el ejército (cuya cúpula se había hecho desaparecer por las purgas). En realidad, el pacto sirvió para que ambas potencias se repartieran Europa del Este.

El ascenso del poder por parte de Stalin significó la puesta en marcha de medidas de represión y de control de los ciudadanos, fueron comunes las purgas, utilizadas incluso contra sus más fieles seguidores. La policía del terror -NKVD- (las antiguas checas) fueron creadas para conocer hasta los detalles más íntimos, los pensamientos y la opinión de todos los ciudadanos de la Unión Soviética. Este control fue más exhaustivo en Leningrado puesto que antes de la Revolución de 1917 el centro de poder político y religioso se encontraba allí y todos los ciudadanos tenían alguna relación con el depuesto régimen; a esos ciudadanos rápidamente se les ponía la etiqueta de contrarrevolucionarios y ello significaba la muerte segura, sin las garantías mínimas de un juicio justo ni la posibilidad de defensa.

En el otro lado del frente las perspectivas tampoco eran muy halagüeñas, la GESTAPO ejercía con extrema audacia sus funciones de policía secreta. Los ciudadanos que no eran parte de la raza aria eran confinados en guetos, llevados a campo de trabajo en el mejor de los casos. En el peor de los casos, la muerte estaba asegurada en los campos de exterminio donde judíos, homosexuales y gitanos fueron asesinados.

La lucha de la batalla de Leningrado no es la lucha de la democracia contra la dictadura, no es la lucha contra el Totalitarismo, ni de la izquierda contra la derecha, es la lucha de la supervivencia. En la batalla de Leningrado representa la lucha contra los fascistas, la lucha contra los comunistas, la lucha por la supervivencia y la lucha por no perder la dignidad como personas y la de superarse a pesar de los inconvenientes. Los ciudadanos lucharon con todas sus fuerzas contra la tortura, el hambre, el frío, los ataques nazis y los ataques de un gobierno contra sus propios ciudadanos.

Leningrado durante la segunda guerra mundial fue una ciudad sitiada cuyos habitantes sólo ansiaban la libertad, libertad que era imposible de conseguir; huir de la ciudad o no hacer lo que el líder había designado para cada uno significaba lo mismo, la muerte. Caer en las manos del ejército alemán tenía las mismas consecuencias que ser acusado de contrarrevolucionario, el fin. Aún a pesar de ésto, los ciudadanos se superaban día a día y fueron capacesde asistirel estreno de la Séptima Sinfonía de Shostakóvich a pesar de las condiciones en las que se encontraban.

Brian Moynaha es un periodista y un escritor de Historia, graduado en Historia por la Universidad de Cambridge. Ha sido periodista en el The Yorkshire Post, en Town Magazine y en el The Times, desde 1989 está escribiendo libros de Historia mientras compagina esta actividad con sus colaboraciones diarios americanos y británicos.

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