UA101349465-1

playa-omaha_g

El pasado que nos revisita.

Por Eduardo Boix

Quizás estamos condenados a repetir la historia, a revivir los errores una  y otra vez. Como un bucle atemporal. Como si todo estuviese condenado a suceder de nuevo, como en una película. Existen espacios marcados por la impronta de los hechos que ocurrieron. Dicen que en lugares como Auschwitz o Verdún, la densidad de la energía traspasa como bayonetas. A veces, no hace falta irse muy lejos, en casa de los padres, cuando fallecen, puedes ver de nuevo tu vida pasada como si fueses un espectador, como si aquel niño no hubiese muerto.

Más de cuarenta años después del desembarco aliado en Francia durante la Segunda Guerra Mundial, las playas normandas son un paisaje redundante, su propio espejismo. Las mismas playas y acantilados de hierro y plomo para los que lo vivieron, y un destartalado parque de atracciones para Daniel, un crío de once años atrapado entre los ritos de paso de su edad y la indiferencia de los adultos. Alrededor, como un cónclave de fantasmas invocados por sus propias cuentas pendientes, otros personajes arrastran sus deudas. Con ecos de La noche del cazador, Moonfleet o La isla del tesoro, Playa Omaha recorre los escenarios de Normandía y nos enfrenta al trampantojo de la tramoya militar expuesta a curiosos y visionarios. Sus personajes viven atrapados en el chisporroteo de las radios que narraban la contienda. Y en su densa cotidianeidad se suceden la desaparición de una joven, una amistad más allá de la vida entre botellas de Calvados y bolas de golf trocadas en hongos. Las armas del pasado recargadas por ese delicado equilibrio entre destino y azar que, como siempre, termina resolviendo las pequeñas tragedias y borrándolas como la marea los dibujos sobre la arena de la playa.

Playa Omaha de Gonzalo Calcedo editado por Salto de página nos introduce muy bien en el ámbito del horror, nos narra con maestría las sombras y los silencios de un lugar ajeno a la dicha. Con un gran pulso narrativo y la maestría de un gran contador de cuentos, Playa Omaha es una novela con la intensidad de sus mejores relatos. Calcedo conoce muy bien el oficio, sabe donde existen los resortes de la narración, nos lleva donde él quiere llevarnos y deposita en nosotros la confianza para hacernos creer que descubrimos el mundo solos. Playa Omaha es una novela firme, un gran libro sobre la memoria y el sentido del ser humano. No dejen de leerlo.

Share This