UA101349465-1

casaazul_g

Nuevo single de La Casa Azul

Por Sandro Maciá

Así como ya se sabe que si la efervescencia, como tal, tuviera que tener una representación gráfica, esta vendría dada, seguramente, por la imagen de esas bebidas espumosas de chisporroteantes burbujas y microexplosiones orquestadas, de esos refrescos de colores varios y aromas frescos que siempre alegran la vista y el gusto con su marea de químicas composiciones, poca duda cabe de que la representación más fiel y realista de dicha condición, en lo sonoro, aún es más exacta, pues su símil se aleja de la generalidad para concretarse en un nombre y apellido de sobra conocido por todos: Guille Milkyway.

Sí, sí, pueden aplaudir. No se corten. Reciban al culpable de habernos hecho romper suelas de zapatillas y costuras de pantalones al ritmo de poperas noches como merece, entre vítores y alegres gritos, porque su vuelta, de nuevo bajo el pseudónimo de La Casa Azul, es ya una realidad palpable y… ¡audible!

Dulcemente audible, más bien. Pues el estreno que estos días hemos vivido con Podría ser peor (Elefant, 2016), el nuevo single de La Casa Azul, no sólo ha supuesto una auténtica revolución -¿sexual? casi…- para los fans de Milkyway, sino para todos aquellos que, dando por hecho que los cimientos de la azulada morada de Guille podrían haberse deteriorado tras más de quince años de trayectoria, han podido comprobar que la esencia de su aventura musical, cuyo éxito comenzó allá por el año 2000 con un tímido mini-álbum de debut –un Mini-CD y vinilo de diez pulgadas que incluía los temas Hoy me has dicho hola por primera vez, Galletas, Chicle cosmos, Sin canciones, Me gustas y Cerca de Shibuya- y se ha mantenido intacto disco tras disco –recordemos, entre otros trabajos, los apasionantes Tan simple como el amor, El sonido efervescente de La Casa Azul, La Revolución Sexual o La Polinesia Meridional, que además de estar llenos de hits, son sólo la punta del iceberg de una carrera compuesta por una larga lista de colaboraciones y producciones junto a otros artistas-, sigue siendo la misma.

Esta ha sido presentada por el sello Elefant como un tema nacido “para vosotros”, a modo de agradecimiento a todos los seguidores de La Casa Azul que ven, ahora, saciada su ansiada e impaciente espera con este primer track de La Gran Esfera, nombre que recibirá el próximo proyecto del artista y que, a juzgar por el corte de avance, vuelve a recuperar sus emotivos y fascinantes giros pop, sus luminosas melodías y su agridulce tono sentimental, marcado por letras que laurean la necesidad de divertirnos sin concesión o por versos que, aún partiendo del reconocimiento del fracaso vivido, animan a sentir el dolor desde la perspectiva de lo real, sin perder la ilusión por buscar un nuevo horizonte al que mirar.

Además, calificado en su propia promo como un single de esos que “suenan en las noches estrelladas de verano” debido a “las pinceladas house, los arreglos disco, las paradas emotivas, los vocoders, la fuerza del europop…”, bien cierto es que Podría ser peor es, ya desde su lanzamiento, un éxito que no nos cansaremos de bailar y entonar con pasión –tanto por la emoción que transmite su ritmo, de comienzo sigiloso y explosivo estribillo; como por la mayor o menor identificación que cada uno sienta respecto a situaciones parecidas a la narrada-, un hit que no rompe los esquemas de lo anteriormente presentado por Milkyway y que, aunque de primeras no creará en los oyentes más radicales una conmoción exagerada basada en el golpe que a veces causa la sorpresa, sí supone una novedad más que admirable en el contexto de un estilo difícil de reinventar.

¡Saltemos a la pista, que vuelve el pop!

Share This