Cuaderno Rojo de la guerra de España de Mary Low y Juan Brea.

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por Rubén Olivares

Se suele decir que los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla. En el caso de España parecemos abocados a repetir los errores que se cometieron durante la Guerra Civil y la posterior dictadura militar de Franco, pues ambas etapas aparecen, en el temario de nuestro sistema educativo envueltos en una nebulosa gris en la que pocas veces se penetra. A esto debemos añadir la corriente revisionista que domina ciertas posiciones políticas y académicas, presentándonos una visión de parte de los hechos acontecidos. Por ello, la nueva edición del “Cuaderno rojo de la guerra de España”, publicada originalmente hace 82 años en inglés, viene a cubrir el enorme y lamentable vacío que en la historiografía en lengua española existía sobre la Guerra Civil, no sólo por el valor de los recuerdos biográficos que aporta este libro (ambos autores participaron activamente de la revolución social y política que se vivió en Cataluña durante la Guerra Civil), sino por el estilo vivaz y sencillo con el que sus autores nos muestran los acontecimientos que vivieron, lo que permite al lector transportarse a aquel momento de nuestra historia reciente y nos permite sentir la alegría vital, la ilusión y esperanzas que desde los movimientos revolucionarios se vivieron en aquellos meses en Cataluña, unos meses en los que creyeron que era posible cambiar el mundo y transformar la vida cotidiana para alcanzar la equidad entre las clases sociales más desfavorecidas frente a las elites sociales que dominaban España.

Este libro cobra un especial valor por tratarse de un compendio de primera mano de los testimonios que ambos autores vivieron en Barcelona en 1936. En estos diarios, tanto Mary Low como su compañero Juan Brea, nos ofrecen la oportunidad de vivir las ansias de libertad de los primeros meses de aquella revolución social que se inició como respuesta al levantamiento fascista del Bando Nacional, cuando la burocracia y la guerra civil aún no habían ahogado en un marasmo de absurdos trámites, controles y represión los anhelos de transformación y de puesta en marcha de las ideas anarquistas sobre la sociedad. Narrada a través de la transcripción de sus vivencias íntimas y filtrada por la visión personal de cada uno de sus autores, Low y Brea nos ofrecen en este cuaderno una idea de cómo podemos llegar a ser cuando nos despojamos de nuestros roles sociales y nos comportamos como seres humanos que tratan a sus iguales de tú a tú, con el respeto que se debe a cualquier persona por el hecho de serlo, y no como ciudadanos que tienen un valor en la medida en que se traducen en votos o trabajadores para que el sistema capitalista y social siga en marcha. En este libro se narra cómo, ante la visión de caos, desorden y derrumbe de la sociedad que se asocia con el anarquismo, la realidad de aquellos meses demostró que era posible que la vida continuara con relativa normalidad una vez que todo fue colectivizado y dirigido por pequeños grupos asamblearios que eran responsables de sus propios negocios y vidas. En este cuaderno descubriremos como los cafés de Barcelona continuaron abriendo hasta la madrugada y sirviendo a sus clientes; los cines y teatros ofrecían programas de obras irreverentes que atraían a multitudes con ansias de libertad; los mozos corrían frenéticamente por la Estación de Francia acarreando maletas y otros bultos; las vecinas, libres, salían a charlar a la calle; los divorcios y matrimonios se disparaban, liberados del corsé que los comprimía e, incluso, los revolucionarios se permitían echarse la siesta entre ataque y ataque o descansar en domingo, porque el Bando Nacional estaba en misa y no tenía sentido acudir al frente, aunque también encontraremos estampas del horror que supone la guerra y las absurdas muertes que ésta acarrea. Este contraste rompe con el relato oficial de la historiografía que nos han impuesto, en la que se nos dice que la vida cotidiana desapareció durante la Guerra Civil, al tiempo que nos permite acercarnos al fenómeno de la expropiación y colectivización de fábricas, campos y otros negocios por parte de los trabajadores y el nuevo modelo de gestión que implantaron, sin que ello supusiera una parálisis del sistema productivo.

Este libro contribuye a completar el vacío que existía sobre el periodo revolucionario de la Guerra Civil antes de que el estalinismo de la URSS y la contrarreacción burguesa acabaran por sepultarla y condenarla al fracaso. Un libro que nos muestra la vida cotidiana de aquel periodo, sin filtros ideológicos del s. XXI.

 

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