El eco de la piel de Elia Barceló.

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por Vanessa Díez

Cuando era adolescente tenía un diario. Nunca fue uno de aquellos cursis con candado. Tan sólo una libreta dónde dejar constancia del paso del tiempo. Después fue una libreta de poemas dónde utilizaba la cotidianidad como alimento de aquellas páginas. Incluso cuando intentas reflejar lo que ha pasado realmente y lo muestras seleccionas. Dejamos a un lado parte de la realidad y distorsionamos a nuestro favor para reducir la desazón y quedar en mejor lugar. Con el paso de los años podremos releer, ya no recordaremos tan claramente que sucedió, ni quien nos hizo sufrir, ni reír o llorar. La prueba de qué algo pasó serán tan sólo unas líneas que tampoco dirán toda la verdad, porque nunca nadie dice toda la verdad.

“El eco de la piel” de Elia Barceló nos adentra en la vida de Ofelia Arráez, una mujer hecha a sí misma. Que ya desde los inicios de la Guerra Civil un hecho cambia su vida y le pesará con el paso de los años. Una mujer que hará lo que tenga que hacer para sobrevivir, sin importar lo que digan los demás. Llevará una doble vida, pero se atreverá a vivir. Aunque no pueda mostrar sus sentimientos por miedo a ser juzgada, en una época en la que el qué dirán era sentencia de escarnio público, llevará adelante su otra vida fuera del pueblo y lejos de los ojos conocidos. Inicia esta historia en una época oscura para nuestro país en la que no existía ningún tipo de libertad sexual y lo habitual era reprimir las almas de las personas, sin dejarlas decidir qué querían hacer con sus vidas, lo sensato era matrimonio e hijos y trabajo de sol a sol, acompañado de misa de Domingo y en cuanto se pudiera alguna donación.

Maneras de sentir han existido siempre y aunque parte de la sociedad quiera cerrar los ojos nunca dejará de haber personas que no podrán encajar en un canon de hombre/mujer, cuanto antes lo aceptemos mejor nos irá a todos como sociedad. Callar ante los hijos y guardar los secretos no es la mejor forma de construir ciudadanos comprometidos y de mente abierta. Así nunca avanzaremos, seguiremos dando vueltas sobre el pasado que se repetirá una y otra vez al no ser capaces de enfrentar aquello que sentimos, sin dejarlo salir tan sólo entre sombras.

“Las largas sombras” fue la primera novela que leí de Elia Barceló, sigue dando vueltas sobre sus temas, los secretos, aquello que callamos para no hacer daño a los demás y poder seguir adelante. Aquello que no contamos para que no nos hagan daño. Lo que estamos dispuestos a sacrificar y a hacer por otros. En “El eco de tu piel” ha profundizado más, con la historia de Ofelia llega más hondo en todo lo que hay tras un silencio que se guarda durante toda una vida. Esta historia no te dejará indiferente. ¿Seguirás siendo la misma con el paso de los años?

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