La noche de las medusas de Jacinto Rey.

k

por Ana Olivares

“Si ves medusas luminiscentes no estás loco, estás perdido”. 

La Noche de las Medusas es la última novela de Jacinto Rey; una especie de thriller de intriga organizado en capítulos cortos, que nos planteará distintas situaciones protagonizadas por personajes que al parecer, nada tienen en común; y sin embargo, les une un pasado que los obligará a entrelazar sus caminos hasta converger en uno solo. Su punto fuerte son las pausas medidas y su visualidad, con la que fácilmente te dejas envolver por la historia que se nos plantea aquí.
Para no restar emoción a su lectura hablaremos muy por encima de algunos de los personajes clave que aparecen en la novela –hay muchos más que conforman este engranaje humano-. Al principio conocemos a Serafín Leal, un rico empresario de la capital que contrata a un detective, Mateo Riva, para que investigue la causa de su reciente accidente de automóvil. Todo parece indicar que fue provocado; piensa que intentaron asesinarlo mientras estaba con Carmen, su nueva amante. Por otro lado tenemos a Beatriz Cisneros y a Lucia, su hija adoptiva, ambas residentes de Tánger, una por trabajo y la otra por nacimiento. Las dos viajarán a Madrid para ocuparse de unos asuntos familiares que todavía esconden bastantes interrogantes. Y por último encontramos al villano de película: Bruno Grande, ex legionario y desertor del ejército español en Tánger, y que acaba de salir de prisión dispuesto a vengarse de quienes en su día lo traicionaron.
Serafin, Bruno y Lucía tienen un pasado en común. Averiguar cuál es el invisible hilo que los une será el mayor atractivo en esta novela cargada de violencia, tensión vital y suspense.
Aunque pueda parecer una trama bastante obvia para los amantes del género, no lo es tanto gracias a una estructura basada en capítulos cortos y paralelos que en ocasiones dan saltos en el tiempo. Además, algunos giros argumentales importantes compensarán el “exceso de cambios de escenario” manteniendo la intriga hasta el final, tan desgarrador como coherente. Además, la caracterización de los personajes está bien definida, tanto que en apenas dos frases nos haremos a la idea de cómo son. Esta facilidad visual se debe a la capacidad narrativa de su autor, que también nos traslada a otra época. El marco histórico es otro factor determinante para que la historia brille. Ambientada a finales de los años sesenta, en dos importantes ciudades como Madrid y Tánger; percibiremos completamente la mentalidad de la época que dominaba a la sociedad del momento, con sus luces y sombras. Sin olvidar de que lo prima es la trayectoria vital de los personajes.
La Noche de las Medusas posee cualidades propias del género negro, pero tiene tantas otras que puede contener todas y ninguna a la vez. Llena de intriga, poder y venganza.

De hecho, su metafórico título hace alusión a la tragedia –si os lo leéis, lo comprenderéis-. Y de cómo esta provoca una necesidad de venganza inherente al ser humano. Toda una lección de vida que se ha repetido en infinitud de ocasiones, y aquí, de repente, la encontramos bien distinta.

 

 

nos encontrarás en

Share This