Un día casi perfecto de Mareike Krügel.

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por Gemma Caja

Esta novela está escrita por la autora Mareike Krügel, la cual basa en su Alemania natal. La verdad es que el título no sé yo si será el adecuado, porque es tan real que es “casi” imposible que exista un día perfecto para una mujer que se identifique con Kath, y pongo la mano en el fuego que somos muchas, unas por una cosa y otras por otras pero porque no decirlo.

Me animé a leerla precisamente por lo real de la sinopsis que ya me atrapó y me hizo pensar. Pensar en que soy mujer, y madre… y ante la sociedad primero están tus hijos, tu familia, luego si eso tu trabajo, al cual sueles dar de lado porque no das a más, y si queda un hueco la mujer que queda por ahí en un rinconcito.

Gracias a ello hay tantas cosas que hacer, en que pensar, que no podemos olvidar, que tenemos que convertirnos en agendas humanas, incluso para no olvidar lo que somos, lo que nos gusta, lo que no… en fin para no perder el saber quiénes somos.

Por otra parte, esta novela desde la ironía, trata temas por desgracia hoy comunes o cotidianos que hasta hace poco eran un tabú de familias perfectas o simplemente mujeres soñadoras que querían una vida idílica. Kath solo quiere ser ella misma, sentir que vale para algo más que para cuidar de sus hijos y
familia, que de hecho lo hace con gusto como la mayoría de nosotras, sentirse valorada, volver a tener un trabajo que le haga sentirse realizada, y no tener que depender de horas sueltas, pero todo es más duro cuando tu marido trabaja fuera de casa durante toda la semana (mucha gente piensa que con traer
dinero a casa ya está todo hecho, pero ¿y el compartir la carga? ¿Y pasar tiempo juntos? ¿La educación de los hijos? Más aún cuando ésta viene acompañada con el TDAH de uno de ellos mientras se acerca la adolescencia. Sólo los que lo viven de cerca pueden imaginarse lo que es.

Yo misma me he preguntado más de una vez y de dos… ¿Qué pasaría con mi hija si a mí me pasara algo? ¿Me echaría en falta? ¿Viviría libre por no tener que aguantar una madre pesada? ¿Sería capaz de apañárselas sola? ¿Será alguien de provecho? ¿A mi marido le costaría rehacer su vida, o al contrario
será una especie de alivio para él? ¿Vosotras no? A lo mejor es porque no se os ha cruzado “Algo” en vuestra vida, en el pecho izquierdo o tal vez en el derecho y ya pasasteis por una pérdida por culpa de algo. Es duro, pero hay que reconocer que a veces nos transformamos en Kaths y pensamos, pensamos más de lo que debemos, y eso incluye en el descanso, y cuando digo descansar es, liberarnos. Dejarlo
todo atrás, desaparecer en el horizonte… o bajo un camión. Total la muerte puede llegar en cualquier momento, de cualquier forma, mejor ahorrarnos sufrimientos… O no, y contarlo, no avergonzarse, tal vez es la oportunidad de abrir los ojos y volver a ser uno. Esa duda estará durante toda la lectura, siendo analizada. Es nuestra elección.
También cabe destacar otros personajes que, como decía antes, cada vez menos tabúes en la sociedad como sus peculiares vecinos, y como no, su amigo de la juventud que es quien, de una forma más o menos ortodoxa, hace que reaccione dándole ese empujón que a todos nos hace falta alguna vez.

Como muy breve resumen quiero mostraros una frase de la sinopsis que me marcó y me impulsó a leer sin pensármelo. – “En medio del caos absoluto, reiremos y lloraremos de la mano de esta mujer que se pregunta en qué momento de su vida dejó de mirarse, de ser mirada y se volvió invisible.”

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