Cómo viajar con un salmón de Umberto Eco. 

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por J.L. Romero León

Si me preguntas de qué va no sabría decirte. Es difícil de asignar una etiqueta rápida a la lectura. La contraportada explica que es un manual de instrucciones. De muchas en todo caso. Pero a mi me parecen unos folletos explicativos que, a modo humorístico, Eco ha sabido entretenerse. Imagino que para soltar lastre de las inquietudes intelectuales que atesoraba. Necesitaba estas vías de escape. Cada vez que he empezado uno de los más de cuarenta folletos los he imaginado con unas ilustraciones explicativas proclives, de una manera natural, a dar más información a cada uno de los folletos. Bien podrán ser las mismas ilustraciones tan odiadas por mí que acompañan al montaje de muebles. Quizás en una versión ilustrada…

 

Si me preguntas con cuáles me quedo te diré que con todo lo aprendido. Fíjate, he aprendido a comer helado, de uno en uno; a ser popular, conquistando el éxito; a hacer café, incluso café americano pero no de “pota”; a organizar una biblioteca, incluido como debe ser un buen bibliotecario; a no hablar de fútbol, aunque no lo he conseguido; a sustituir un carnet perdido, y a la cartera… Es inevitable que salga una mueca en la comisura a cada ocurrencia, sobre todo en aquellas en las que te sientes identificado. Iniciados a lo largo de la década de los ochenta, el último data de 2004. Empieza con un cómo hacer el indio, volviendo a la infancia, viendo una película del Oeste. Transportar un salmón o convertirse en caballero de la Orden de Malta son asuntos serios, que, sin duda, necesitan las consabidas explicaciones al lector ávido de entender porque si se puede comer un helado grande, pero, nunca, dos helados pequeños. Porque de eso se trata, de saber que cualquier gesto pequeño lleva intrínseco un proceso mental del cual a veces es necesario desprenderse o al menos, saber que tenemos siempre la oportunidad de darle una vuelta, y poder entender que las pequeñas cosas es vivir. Ese vivir, siempre, necesita un manual así, tan absurdo como divertido, en donde nada es enserio pero, todo es tan normal. Algunos tan lejos pero tan válidos hoy en día. Fijate, ya no quiero ser caballero de la Orden de Malta.

El libro recopilatorio de los artículos publicados por la revista L´Espresso de manera quincenal en la sección “ La Bustina di Minerva” se puede leer de manera aleatoria según necesidad del lector. Antes de enfrentar a algo échale un vistazo para poder ser guiado. Algunos son inéditos, siendo una oportunidad magnífica para volver a descubrir textos suyos, lo cual, siendo el autor de mi libro preferido, agradezco como lector. No hace falta coger el primer folleto, ábrelo por done quieras, entre lecturas, entre quehaceres diarios, para descubrir como por más banal que sea la situación tiene un proceso interno con resultados tangibles de los que merece la pena leer la visión de Eco. Leelo, como quieras, pero leelo. Para poder viajar con un salmón, hay que saber cómo hacerlo.

 

Cómo viajar con un salmón de Umberto Eco

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