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Ella sonrió para que tú no llores de David Cuevas.

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por Lara Vesga

Hay vidas que merecen ser contadas. La de Olivia es una de ellas. Optimista empedernida y defensora a ultranza de los derechos de los animales, tuvo que
lidiar desde niña con la enfermedad, una compañera que no pudo quitarse de encima hasta su prematuro fallecimiento a la edad de 44 años.

En “Ella sonrió para que tú no llores” , la realidad supera, y con creces, a la ficción. El asombro por lo que en este libro se narra va en aumento de capítulo a capítulo y la apuesta se dobla y se redobla hasta sus páginas finales. Impresiona el desfile de experiencias vitales de Olivia desde el mismo momento de su nacimiento, bajo la sospecha de una trama de niños robados. Su experiencia cercana a la muerte cuando solo era una niña. La escandalosa negligencia médica, punto máximo de inflexión en esta historia, que precipitó su vida hacia un final inevitable. El doble trasplante de riñón y páncreas al que fue sometida y de cuyo donante llegó a conocer la identidad. Y esto solo es un pequeño resumen de su vida.

David Cuevas (Ciudad Real, 1982) escribe esta historia vital bajo el prisma de su oficio, el periodismo, y sobre todo como pareja de la protagonista, con quien compartió sus últimos años de vida. En la primera parte del libro el autor ejerce de mero introductor de unas memorias que consiguió que Olivia le desgranara, tomando partida en muy contadas ocasiones y manteniéndose así en segundo
plano. Solo salta a la palestra casi al final del libro, en una carta escrita dos meses después que Olivia falleciera, en unas líneas que resultan francamente emocionantes. Pero rápidamente vuelve a ceder el testigo a la protagonista, publicando una serie de reflexiones al azar sobre todo tipo de temas que Olivia compartía en redes sociales, entre las que se encuentran 33 claves contra la adversidad.

“Ella sonrió para que tú no llores” sacude conciencias y te obliga a parar y replantearte todos tus esquemas vitales. Es una oda a la vida y un alegato a favor del optimismo. Que la vida no es que te ocurre, sino lo que haces ante lo que te ocurre, es una frase que toma un cariz muy diferente después de haber conocido a Olivia. La cercanía y la ternura con la que está escrito el libro deja una profunda huella y el resultado en sus más de 200 páginas cierra el círculo de compartir su vida y, lo que más hubiera gustado a su protagonista, donar el 10 % de lo recaudado por su venta (la parte que pertenece a los derechos de autor) a dos importantes causas benéficas: ALCER, proyecto de atención a personas con enfermedad renal crónica y APAP La Camada, una
protectora de animales y plantas de Guadalajara.

Ella sonrió para que tú no llores

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