Future Islands, For Sure

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por Sandro Maciá

Future Islands rompe su silencio

Pues igual es que el mes de julio tiene que ser bailable. Que tampoco está nada mal, y más después de habernos perdido la primavera encerrados en casa y sin poder pisar un garito como Dios manda… O eso, o que últimamente mi radar tira más por unos impulsos sonoros menos relajados que los de tiempo atrás, algo que tampoco sería extraño, viendo como llega el panorama estival en cuanto a estrenos y festivas propuestas…

Festivas y enérgicas, pues sin ir más lejos, y aún con la pena de ver que pocos bailes nos vamos a poder pegar en estos meses de sudor continuo y -al menos antes- largas veladas a la luz de los focos entre amigos y bebidas espirituosas, nos reencontramos hoy con aquellos americanos llamados Future Islands. Sí, ellos. Los mismos que ahora, tras tres años de silencio -imagino que querrían asimilar el éxito de sus cinco álbumes de estudio y recobrar ese ímpetu que tan famosos los hizo por sus inolvidables directos-, terminan con su hibernación y se plantan con ese descaro musical que tanto nos gusta para presentar For Sure, su nuevo himno.

Determinante título, cierto. Pero aún más lo es el sonido que rezuma cada tramo de este hit, de este tema que en apenas tres minutos y medio termina contagiando ese halo salvaje que nos lleva a mimetizarnos con la teoría de que hay cortes que nacen para ser cantados “a golpe de pecho” -así lo anuncian ellos mismos-, sin reparar en remilgos o excusas, disfrutando todo lo posible y haciendo los merecidos honores a unos creadores de éxitos que, recordemos, llegaron incluso a contar con la colaboración especial de Debbie Harry (Blondie) allá por 2017, en su The far field (Edit. 4AD).

Pero bueno, no hagamos que nuestro recuerdo pase por la resurrección de viejos logros ni por una vida de rentas ya adquiridas. Vayamos a lo importante. Al presente. Al momento que se torna una realidad al poder contar ya con una canción de inicio suave -pero premonitorio- y estructura equilibrada, donde la voz surca las electrónicas bases que acompañan a todo el resto del set de instrumentos que, junto a la habilidad vocal de Samuel T. Herring, marca un ritmo reconocible y bastante definido, contrastando con lo etéreo de lo ambiental pero creando una atmósfera atractiva donde dejarse engatusar por la esencia de la canción es tan fácil que, casi sin querer, nos llevará a sentir que no tenemos escapatoria y que, además, tampoco es necesaria si vamos a estar tan bien arropados por esos sonidos, coreados por el mismísimo Jenn Wasner de Wye Oak.

Un buen motivo para movernos y para reconciliarnos con el arte de estos chicos, cuya nueva aparición en sociedad viene acompañada por un video creado por Sam Mason donde nos llevan de viaje a través de un paisaje postapocalíptico.

¡Vuelta a las pistas -mientras nos dejen…-!

Future Islands

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