HACIA LAS ESTRELLAS de Jöse Sénder. 

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por Ana Olivares

¡Hasta el infinito y más allá!

Esta semana tenemos que presentaros una novela diferente. Una guía de navegación para recorrer otras galaxias a bordo de las naves espaciales más famosas de todos los tiempos.
Jöse Sénder nos presenta Hacia las estrellas, una compilación que recoge el género de la ciencia-ficción espacial, una categoría que contempla muchos otros subgéneros dentro de la misma, y nos permite un viaje extraordinario hacia la conquista del espacio.

Es difícil constatar el inicio de la ciencia ficción tal y cómo la entendemos. Una de las primeras referencias que encontramos se encuentra en el poema de Gilgamesh del 2150 a.C. Uno de los textos más antiguos que se conocen repleto de historias mitológicas que podrían considerarse un esbozo del género. Para comprender la evolución de la ciencia-ficción este libro se estructura en diferentes apéndices que englobaran por sus distintas características los diferentes subgéneros de ciencia-ficción que iremos analizando a lo largo de la obra. Se trata de un arduo trabajo de recopilación, pero sobre todo de síntesis, ya que es bastante complicado poder comentar tantas obras y referentes en el campo audio-visual de este tema en concreto.
Obviamente mencionaré una ínfima parte de lo que realmente vais a encontrar; ya que lo más emocionante consiste en disfrutarlo y mantener una conversación con uno mismo para determinar si las menciones que aquí se hacen coinciden con alguno de los recuerdos que teníamos de niños.

En 1900, Robert William Cole publicó la novela The Struggle for Empire, que originó el subgénero Space Opera, épica de aventuras en el espacio. El ejemplo más famoso lo encontramos en la saga de Star Wards de George Lucas, que a día de hoy todavía sigue siendo la favorita de muchos. La fantasía marciana, con la saga literaria de Edgar Rice Burroughs (1917-1940), con once novelas en las que Jonh Carter es teletransportado a Marte y debe ayudar a la princesa Dejah Thoris ¿Os suena de una película de este siglo?
La primera entrega se publicó en 1917, Una princesa en Marte. Si comparamos estas primeras obras con posteriores veremos una clara evolución de la mujer, que va ganando poder y protagonismo. Al igual que pasó con personajes masculinos, como Flash Gordon, que Michael Hodges estrenó en 1980; de estética cutre por las limitaciones de los efectos especiales. Flash, a-a-ah, nos ha dejado el grito de guerra – con musiquita y todo-. Según analiza Sénder, esos toques de humor absurdo con el doctor Muerte y la legendaria escena de lucha con el látigo entre Flash y Brian son lo mejor. Incluso en Doctor Who, hacen un homenaje a esta película.
Por no hablar de la primera representación cinematográfica del viaje espacial considerada la primera película de ciencia ficción: El viaje a la luna de Georges Méliès en 1902; un corto cargado de humor e imaginación. Algunas películas de clase B nos regalaron joyas cómo Barbarella, de estética psicodélica y erótica, en plena época de destape de los años sesenta. Quizá su protagonista no sea una mítica guerrera, pero sí fue el primer personaje heroico de un comic de ciencia-ficción en ser adaptado a la gran pantalla. Pero cuando combinamos dos géneros, como el terror y la ciencia-ficción, ya nos encontramos a finales del siglo XX con las películas más oscuras cómo The Black Hole de Gary Nelson, 1979 o en Event Horizon de Paul W.S. Anderson, en 1997, una especie de horror gótico. El broche de oro del terror espacial lo puso Ridley Scott en 1979 con Alien, el octavo pasajero; crearon criaturas terroríficas que se gestaban en el interior de las personas…. Llegaron otras, del propio Ridley Scott, en 2012 con Prometheus y en 2017 con Alien: Covenant, quiso completar la saga. Ya en Lifeforce, de Hooper en 1985, se intentó mezclar el género de vampiros a la ciencia-ficción dando como resultado una especie de película de serie B mejorada. En la sección Piratas y Cawboys en el espacio destaca la saga Fireflay de Joss Whedon, que ya inicia el humor como punto clave de las nuevas aventuras espaciales, representado a la perfección en Futurama, la serie de animación de Matt Goening y David X, más completa y mítica de todos los tiempos. O La loca historia de las galaxias…hasta títulos más actuales y de popurrí cómo Los Guardianes de la Galaxia. En El quinto elemento de Luc Besson de 1997 donde la fantasía épica y la space ópera con una acción trepidante todavía tras más de 20 años nos sigue sorprendiendo. O también ciencia ficción filosófica o reflexiva que se basa en dilemas existenciales como en Marte, de Ridley Scott, Passengers de Morten Tyldum, Solaris, Ad Astra, Interestelar, Gravity…sí, es que cuándo les da por explotar algo lo hacen a lo grande, y nosotros lo disfrutamos después. Terminamos con Star Trek y el fenómeno fan que originó como tal, hasta las formas de viaje espacial sin naves como la película que después daría vida a una serie mítica cómo lo fue Stargate y “els Goaˈulds”… dónde una puerta interestelar te conducía a otros mundos.

En definitiva, tenemos un libro que nos lleva más allá de las estrellas, a galaxias inexploradas a lugares que la imaginación aún no ha concebido. Un libro que nos permite soñar, regresar a la infancia, avanzando a lo largo de la historia con escenas y personajes que nos han abordado y marcados desde siempre; O descubrir los orígenes de este magnífico y magnánimo género apasionante. Pero sobre todo, recorrer de la mano de Sénder uno de los paseos más intergalácticos que nunca hayamos hecho. Sin duda una compilación de lo más recomendable, curiosa y sobre todo, un apasionante viaje.

Hacia las estrellas

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