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Oceanarium: Colección Visita Nuestro Museo comisariado por Teagan White y Loveday Trinick. 

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por Ana Olivares

Bajo del mar…, bajo del mar…. Ya lo cantaba el cangrejo Sebastián. 

Debajo del mar podemos encontrar todo un submundo por descubrir. Un abismo que aún tiene mucho que ofrecernos y que a través de Oceanarium podremos recorrer cuál exploradores con nuestras escafandras listas para atisbar a más de doscientas criaturas de lo más alucinantes. Este es un viaje submarino que ni el propio Nautilius sería capaz de realizar; asique cómo el capitán Nemo ya no lleva el timón, navegaremos sin dirección por los océanos que cubren la mayor parte de nuestro planeta. No es cómo en Waterworld, pero se le parece si continuamos sin hacer nada contra el cambio climático. Y pese a que apenas hemos investigado estos bastos dominios que cubren la Tierra, seguimos en la carrera por ocupar otros planetas. Quizá esta visita guiada nos ayude a comprender y conocer mejor las profundidades marinas. Centrándonos en las especies más características que nos proponen a modo de visita presencial en un museo, a través de las leyendas e ilustraciones enormes y a todo color, esta apuesta visual nos irá mostrando sus “galerías” repletas de maravillas.

El océano es el hábitat más grande de la Tierra. Contiene casi todo el espacio disponible que existe para los animales y plantas de este planeta, y sus condiciones cambian conforme descendemos hacia sus profundidades. Las diferentes corrientes marinas con sus respectivas temperaturas permiten las distintas formas de vida mientras que la presión aumenta conforme bajamos y encontramos especies que brillan en la oscuridad o se adaptan de las formas más extrañas posibles. Como las formas microscópicas de seres acuáticos, o el plancton que se comporta como una planta se llama filoplancton y se encuentra cerca de la superficie porque necesita hacer la fotosíntesis. El Zooplancton se comporta cuál animal, algunas son larvas de animales que luego crecerán, pero otras quedarán microscópicas formando ese manto lleno de vida que alimentará a casi todos los animales del océano. En el apartado de los Cnidarios encontraremos medusas en todas sus variedades de formas y colores, los vagabundos del océano. Estos invertebrados con formas extravagantemente hermosas, con sus tentáculos hipnotizantes, venenosos y letales, inofensivos en algunos casos. O la carabela portuguesas, que no es una medusa, sino cuatro tipos de pequeños organismos llamados pólipos, que conforman una criatura colonial. Es insólito. Cómo las más de mil especies de anémonas conocidas que existen o el hábitat del Arrecife de Coral, denominado una metrópolis submarina que sostiene el veinticinco por ciento de la vida marina mundial. Siguiendo con los moluscos y equinodermos que pueden sobrevivir en los hábitats más extremos del planeta gracias a sus características únicas. En Aguas Profundas, zonas extrañas e inhóspitas, nadie pensó que pudiesen habitarlas criaturas, sin embargo existe la medusa coronada que proyecta fogonazos azules para atraer a presas o el gusano-flor mucosa come huesos. ¿Alucinante, verdad? Tenemos crustáceos, lapas, cangrejos, almejas o estrellas de mar. De los peces nos interesan los más raros, como los que habitan los arrecifes o los caballitos de mar. Las rayas, los peces sierra y guitarra o los magníficos y temibles tiburones que tantas leyendas han alimentado. Hasta el animal más gigante que recorre el océano: el Tiburón ballena, de hasta dieciocho metros de longitud. El Hábitat del Manglar, donde las raíces penetran en el agua formando un entramado de túneles y cuevas que albergan los escondites de peces y animales pequeños. Pasando por los mamíferos, organizados en cetáceos, la ballena azul, Pinnípedos, los Manatíes y dugongos hasta el hábitat de los Bosques de kelp, una especie de alga que crece en las costas de las regiones frías y que permiten la vida de otros animales. Luego encontramos las diferentes especies de aves marinas; el hábitat de los Polos, donde pasamos a los distintos tipos de reptiles para terminar con ellos en las islas Galápago. Para terminar haciendo una reflexión entre la relación que tiene el ser humano con el Océano, a modo de concienciación acerca de la importancia de preservar un hábitat que está amenazado por las prácticas cada vez más despiadadas de una sociedad dominada por los mercados y el consumo excesivo. Brindándonos un mensaje final de que si actuamos ya, aún nos queda algo de esperanza para invertir la balanza.

El capitán Nemo quedará cómo un memo a vuestro lado cuándo hayáis buceado entre las páginas de Oceanarium. Y cómo se trata de un libro didáctico a la par que divertido esta actividad puede ser llevada a cabo por cualquier lobo o loba de mar con ganas de recrear las expediciones submarinas más arriesgadas y emocionantes. El concepto visita nuestro museo sigue vivo en la calidad de las presentaciones y en la forma en la que está estructurado, pues invita a cualquier persona a acercarse a él sin necesidad de estar interesado en el tema. Creo que esta es la magia de los libros ilustrados, que nos pueden llamar la atención aún sin pretenderlo y acabar leyéndolos y disfrutándolos independientemente de la edad que tengamos.

Oceanarium

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