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El náufrago feliz de Ramón Folch i Camarasa. 

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por Rubén Olivares

«…Bésame

Junta tus labios con los míos otra vez
Que para enamorarte como lo hice ayer
Hay que empezar por acercarse, bésame…”

Beso – Jósean Log

Confieso que me he enamorado. Y como todas las historias de amor, no ha sido algo que haya elegido. Simplemente ha sucedido, porque los amores de verdad sencillamente te sorprenden, te acechan como el tigre tras los lingotes verdes de mineral mojado y entonces de un salto de fuego, sangre y colmillos, de un zarpazo derriban tus caderas y sucumbes bajo sus fauces. Amores asesinos que velan por ti durante el resto de la vida. Ella se llama María y la conocí en el libro que hoy tengo el placer de reseñar. Cuando cogí el tranvía junto al protagonista de esta novela, me enamoré de ella como él lo hizo antes. Me enamoré de su carácter, de su vitalidad, su pasión por beberse la vida, su deseo de hacer un mundo mejor, de cambiar lo que a sus ojos es feo por lo bello para que el futuro hijo que espera la pareja que forman María y el protagonista de esta novela pueda disfrutar de un barrio ausente de maldad o de fealdad. María me ha conquistado el corazón desde que la vi en aquel tranvía que cogí junto al escritor de mediana edad que protagoniza la novela y se despidió de nosotros con un escueto hasta pronto. Un hilo invisible quedaba trazado en ese momento que nos uniría durante el resto de la novela y que me llevaría a quedar cada vez más enredado en sus redes a medida que avanzaba por la lectura de esta novela. María tiene el poder de convertir una escapada al campo en un picnic inolvidable en el que te planteas no volver nunca a la ciudad. María es capaz de urdir una trama de visitas a esos vecinos que siempre hemos considerados como seres detestables que debemos sufrir con resignación, recopilando a lo largo de su luna de miel objetos en apariencia inservibles – puñados de conchas, insectos, viejos libros, etc. – que después entrega con simulada indiferencia a cada una de los vecinos que visita, sabedora que lo valorarán como un tesoro con el que se gana su corazón. María sabe cómo convencer a un huraño tabernero para que reforme la fachada de su negocio, anclado en el pasado más por su deterioro que por su valor artístico o como cambiar la vieja boina de un vendedor de cupones por una reluciente boina que alegra la esquina en la que este vendedor ofrece la ilusión a sus clientes de hacerse millonarios. ¿Cómo no enamorarse de una mujer tan especial que irradia bondad y felicidad? Si no me creen, lean esta novela y déjense enamorar por María.

María y el protagonista de esta novela de Ramón Folch i Camarasa nos ofrecen la oportunidad de vivir una tierna e intensa historia de amor ambientada en la Barcelona de los años 50. Obligado a alejarse de la escritura durante un tiempo por un accidente, el protagonista de esta novela, un escritor de éxito, rememora a lo largo de esta breve novela el momento en el que conoció a María, el amor de su vida, por casualidad… justo en el momento más dulce de su carrera profesional, cuando había sido encumbrado a los altares de la literatura catalana, considerado como un niño prodigio de las letras catalanas, hecho del cual se pavoneaba disfrutando de las mieles del éxito al tiempo que ocultaba la sensación de naufragio que dominaba su vida, hasta que aparece en la misma María.

Más razones para leer esta novela: Ramón Folch i Camarasa traza a través de sus páginas un estilo literario muy personal, en la línea del realismo psicológico, abordando con minuciosidad la experiencia cotidiana de las personas, a menudo situándonos bajo la propia experiencia de sus personajes, mezclando con maestría situaciones autobiográficas que quedan difuminadas tras la cortina de la ficción. Leyendo “El náufrago feliz” nos percatamos del estilo de su autor, centrado en ofrecernos un retrato verosímilmente plausible de la vida cotidiana de personajes corrientes. Un retrato sin aspavientos ni efectismos en un equilibrio no siempre fácil de mantener entre la esperanza y el desencanto, la fe en el futuro y el lastre del pasado, la salvación y la condena. Tras las notas de humor y las tramas ligeras, encontramos ocultas una melancolía bañada en misticismo pero al mismo tiempo vivaz. Todo ello nos lo envuelve en naturalidad, elegancia y un despliegue formidable de recursos estilísticos bastante particulares, proyectados bajo un abanico de técnicas narrativas tan variadas como las historias que va entrelazando en su novela.

Ramón Folch i Camarasa nos ofrece una intensa historia de amor que se lee entre sonrisas y alguna carcajada, repleta de humor y de personajes llenos de humanidad que te reconfortan el corazón y te hacen desear poblar tu vida de personas así, sencillas pero repletas de bondad y del deseo de hacer mejor su entorno con pequeños gestos. Yo ya lo he confesado al principio de esta reseña: estoy enamorado de María y si quieren descubrir porque, les recomiendo que se dejen atrapar por esta breve novela en la que Ramón Folch i Camarasa ha construido una preciosa e intensa historia de amor, repleta de humor.

El náufrago feliz - Ramón Folch i Camarasa

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