Escrito en la arena. Cómo el pensamiento indígena puede salvar al mundo de Tyson Yunkaporta
por Rubén J. Olivares
Este libro encaja en esa extraña categoría que raramente suelo emplear cuando me acerco a un ensayo: es un libro con una estructura narrativa y argumentativa excelente, pero al mismo tiempo resulta complejo de leer.
“Escrito en la arena. Como el pensamiento indígena puede salvar al mundo” de Tyson Yunkaporta está repleto de conceptos filosóficos y problemas globales estrechamente interconectados entre sí. Yunkaporta trata de abordarlos combinando ideas que a ojos de un occidental resultan radicales, pero que para él son parte del conocimiento tradicional que, como miembro de los aborígenes australianos, ha ido aprendiendo a lo largo de los años. Debo adelantar al lector que, en gran medida, consigue el ambicioso objetivo que se ha marcado, proponiendo audaces líneas de pensamiento y reflexión a través de las cuales explorar nuevas vías para buscar soluciones a los problemas que nos acechan como sociedad.
Uno de los temas que planean a lo largo de toda la obra es la falta de sostenibilidad que el sistema occidental presenta, al basarse en un modelo económico fundamentado en la idea irracional de un crecimiento constante e ilimitado sustentado en un mundo que posee unos recursos finitos. No sin sentido, Yunkaporta nos muestra incesantemente la naturaleza depredadora de las sociedades actuales y el posterior daño que acarrean para la naturaleza, algo que contrasta con el modelo económico de las practicas sostenibles y en perfecto equilibro que los aborígenes y otras culturas indígenas llevan siglos practicando en su entorno, conscientes de la fragilidad del mismo y de la necesidad de respetar el equilibrio natural como elemento indispensable para asegurar la supervivencia de las futuras generaciones. Yunkaporta sostiene que el modelo de sociedad occidental capitalista no ha sido capaz de aprender de esta cultura, a la que tradicionalmente ha despreciado, pese a lo acuciante que es buscar alternativas que nos permitan evitar las negativas consecuencias que el cambio climático y la depredación de los recursos nos está generando.
Uno de los aspectos que más me han llamado la atención de este libro no es tanto el contenido y el mensaje del mismo -la necesidad de buscar un modelo socioeconómico alternativo al dominante ha sido advertido con anterioridad por otros autores-, como el enfoque que ha adoptado para hacernos llegar sus ideas. Yunkaporta transmite cada una de sus reflexiones a través de capítulos basados en discusiones o “historias” que mantiene con diversos compañeros a los que denomina como buscadores de la verdad, tanto dentro de la comunidad aborigen como fuera de ella, a través de las cuales va vistiendo con profundidad y contenido sus argumentos. De cada una de estas conversaciones toma los conceptos más importantes para desarrollar a partir de ellos un hilo argumentativo que sintetiza mediante un dibujo o símbolo que resume la idea que desea transmitirnos. Un método retórico novedoso y eficaz para el público occidental respaldado por las tradiciones aborígenes, que permite analizar y sugerir mejoras del sistema occidental desde una perspectiva indígena.
“Escrito en la arena. Como el pensamiento indígena puede salvar al mundo” es un libro estimulante e ingenioso en el que se ve reflejado el profundo trabajo de documentación e investigación que Yunkaporta ha realizado tanto dentro de la cultura aborigen como de la occidental, aunando ambos mundos para ofrecernos un relato que nos propone cambios e innovaciones sociales, sin rehuir la crítica a la hipocresía o el racismo que a menudo impera entre los pensadores no aborígenes y la población general cuando se acercan a este modo de pensamiento no occidental. Esta dualidad entre el pensamiento occidental dominante y la necesidad de buscar alternativas como la que Yunkaporta nos propone a través del pensamiento aborigen dominan la esencia de este ensayo.
Es probable que no todos los lectores experimenten su propia revelación o estén dispuestos a experimentar con modelos de pensamiento alternativos, pero Yunkaporta logra sembrar la semilla de la duda y la necesidad de buscar alternativas en todo aquel que se acerca a su obra.
