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El panadero que horneaba historias de Carsten Henn

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por Gemma Juan

El panadero que horneaba historias de Carsten Henn

El panadero que horneaba historias de Carsten Henn

Debo confesar que MAEVA es mi editorial de cabecera. Prácticamente los últimos cuatro libros que he leído son de MAEVA y hoy, precisamente, me acaba de llegar la última novedad. Esta vez, termino “El panadero que horneaba historias”.

Una historia preciosa que refleja que la vida siempre te va a poner las personas exactas en el momento justo, cuándo más las necesitas. Todas esas personas son aprendizajes, unas se quedarán para siempre y otras no, pero de todas ellas aprenderemos algo seguro.

Esta novela nos relata la historia de un hombre con un pasado difícil que afronta la vida como si amasara pan: con paciencia, ternura y convencido de que cada persona, como cada pan, es única.

Este libro es personal, tierno y tan bonito que no podrás parar de leer. Todo ocurre en la Panadería Johannes Pape e hijo, en la cual Giacomo, al son de la música de Domenico Modugno amasa diariamente su pan para tenerlo a punto para todos sus clientes habituales.

Un día llegará a la panadería Sofie, una famosa bailarina que, por una lesión, ha tenido que dejar el baile para siempre. Esta situación le provoca un gran vacío, sintiéndose completamente perdida, sin saber qué hacer con su vida. Hasta el punto de alejarse de su marido, el coreógrafo de todos sus bailes.

La forma de escribir del autor es delicada, sencilla, natural, llena de poesía y grandes aprendizajes. Todos los personajes de este libro son especiales, todos sufren por algún motivo, pero lo superarán gracias al amor de otras personas. Y es que esta novela refleja que la vida está llena de segundas oportunidades. Es un canto a la calma, a vivir la vida de otra forma, a no esperar que las cosas se hagan “ya”, algo que Sofie deberá aprender.

En estos tiempos en los que tener un rato libre para no hacer absolutamente nada parece un pecado, esta filosofía de vida de Giacomo es un soplo de aire fresco y Sofie que no ha nacido siendo paciente, debe entender que las cosas llevan su tiempo y que lograr la meta es realmente un camino de aprendizaje personal muy enriquecedor.

Giacomo, por su parte, es un personaje realmente maravilloso, capaz de comparar cualquier sentimiento o sensación con la forma de hacer el pan. Más que panadero, diría que tiene alma de filósofo, pero sin duda es la persona calmada, paciente y tranquila que Sofie necesita en este momento de su vida.

Por lo que respecta a Florian, el marido de Sofie, también está pasando sus horas bajas por el mal momento por el que pasa su matrimonio. También tenemos a la bruja Elsa, quien se encarga de estar detrás del mostrador vendiendo el pan de Giacomo o Anouk, la sobrina de Sofie, un personaje que me ha arrancado más de una sonrisa. Sin olvidarnos de Mota, la perra de Elsa, siempre muy cerquita del Viejo Dragón para no pasar frío.

«El panadero que horneaba historias» es una historia cálida, entrañable, quizás algunos la encuentren algo «cursi», eso va a depender de cada lector, pero sin duda es de esas que se leen con gusto, y nunca mejor dicho, gusto y aroma a pan que abre el apetito. Una historia que sabes que acabará bien porque todos los personajes merecen que así sea.

Eso sí, preparad post-its porque os van a hacer mucha falta.

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