La banda que nadie conoce de Nadie Budde
por Soraya Pérez
A veces los padres y docentes nos hacemos con libros infantiles que, creemos, van a enganchar a los más pequeños de la casa al instante, con tan mala suerte de que, en ocasiones, solo nos gustan a los adultos. Porque nunca es fácil dar con la tecla y lograr, desde la primera página, que los peques se enganchen a una historia, pero, sin embargo, “La banda que nadie conoce” de Nadie Budde para la Editorial Kalandraka ha dado en el clavo desde el principio. Ha logrado un enamoramiento total a la historia no solo en los niños sino también en sus padres y docentes. Pero, ¿por qué?
La respuesta, sencilla: LA RIMA. Porque de adolescentes huimos de la lírica, en el plano más académico y escolar, creyendo que ésta solo nos complica la existencia. Pero, por suerte, los más pequeños son unos grandes amantes de la narración en verso ya que su musicalidad, y en este caso acompañado por un despliegue maravilloso de personajes peculiares y diseños coloridos, hace que el enganche por la historia de estos extravagantes músicos sea adictiva a la vez que tremendamente divertida.
El relato es sencillo. Los integrantes de un grupo musical van apareciendo página a página en escena y con sus estilos peculiares, estridentes personalidades y vestimentas, van poco a poco confirmándose como grupo para, poder así, dar comienzo a un concierto lleno de alegría y color. Pero lo bonito del entramado de esta historia es que ésta se conforma gracias a un juego perfectamente orquestado de rimas y repeticiones que convierte la narración del cuento en una, casi, preciosa canción que cultivará a los lectores más pequeños de la casa.
Y es que el uso de las rimas dentro de los libros infantiles no solo hace más divertida la lectura sino que, además, es un recurso maravilloso para atraer y mantener la atención de los niños/as así como para ayudar a mejorar la memoria auditiva. Además, y para rematar de una manera casi perfecta, las coloridas ilustraciones de Nadie Budde ponen el remate final a una historia no solo divertida, sino lúdica y que resonará en nuestras cabezas durante mucho mucho tiempo.
