Seis cocodrilos de Pablo del Río

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por Lara Vesga

Seis cocodrilos de Pablo del Río

Seis cocodrilos de Pablo del Río

Hacía tiempo que una novela no me llevaba a hacer un ejercicio tan grande de desenredo de una madeja de historias que se entrecruzan, conectando diferentes personajes, escenarios y eventos. Es lo que ocurre en «Seis cocodrilos», un thriller que se desarrolla a caballo entre Mundaka (País Vasco) y Londres. El relato arranca fuerte con una escena que es también la ilustración de la portada del libro: la de la caída de un motorista por un acantilado.

A partir de ahí entra de nuevo en escena Adolfo, el fortuito investigador y surfista protagonista de las anteriores novelas, que se topa por casualidad en un bar con Diana, una mujer obsesionada con la muerte de su madre, ocurrida muchos años atrás en el incendio del restaurante familiar. Mientras, en Londres un inglés de clase alta se topa con un extraño anillo que lleva engastado el ojo de un cocodrilo. La conexión entre ambos hilos narrativos, que se sitúan en lugares e incluso en tiempos diferentes, se irá desvelando capítulo a capítulo, sobre todo cuando Adolfo viaje a Londres para acompañar a Diana a esclarecer el misterio.

Tras «Doce abuelas» y «Ocho jueves», Pablo del Río (Palencia, 1964) vuelve a situar como protagonista de una novela negra a un individuo común y corriente, pero con dotes de Sherlock Holmes. Adolfo es un tipo de cuarenta y tantos que vive como si tuviera veinte y que prescinde de todo aquello a lo que aspira la gente común: trabajo, casa y familia. Es un nómada sin planes que trabaja como monitor de esquí en invierno y de surf en verano. Aunque sea ya la tercera entrega con el mismo protagonista, no puede decirse que sea una serie, ya que las tres novelas negras son autoconclusivas y no se conectan las unas con las otras.

Tirando de fina ironía y de humor como notas distintivas y utilizando los escenarios principales de la novela como dos personajes más, que influyen y mucho en el desarrollo de la trama y de los personajes, el autor ofrece una experiencia de lectura audaz y envolvente que mantiene en constante tensión a través de una incesante andanada de giros inesperados. Explorando temas como la memoria, la culpa y el poder de la imaginación para distorsionar la realidad hasta el punto de conseguir alterarla, Seis cocodrilos es una obra intrigante que se lee de un tirón una vez que el lector cae en sus fauces.