El mundo de las seis ruedas de Julio Salvatierra
por Ana Valín
UN TRILLER DE CIENCIA FICCIÓN CARGADO DE REFLEXIÓN SOCIAL
La nueva novela de Julio Salvatierra, de la editorial Éride Ediciones, trata de comprender porqué las cosas son cómo son aunque no siempre aparenten tal estado
Nada más empezar su lectura, y al situarnos en un contexto tan aparentemente irreal y futurista, no puedo dejar de pensar en los relatos de Isaac Asimov. Parecían lejanos en el tiempo, imprudentes e imposibles y sin embargo, apuntaban a realidades sociales que muy pronto verían la luz. Para mí, este es un caso muy similar pues, a nadie se le escapa la era de la tecnología ultra avanzada que vivimos, la necesidad de una ética reguladora en el uso de la IA, la alusión a la combinación de lo humano y lo robótico en un perfilamiento de posibles cyborgs, el afán de la exploración espacial como única opción ante la reducción de recursos en la tierra o el cuestionamiento de la educación actual y el modelo familiar común en pro de propuestas más adaptadas a los tiempos que corren. El mundo de las seis ruedas de Julio Salvatierra es por ello, a mi modo de ver, un intento de predecir lo que muy claramente podría llegar a pasar de no reconducir nuestros pasos.
La historia en sí nos sitúa en la Estación Espacial Copérnico, año 2112, en la que cien jóvenes de todo el planeta entrenan para convertirse en esa élite que ha de colonizar el Sistema Solar en busca de nuevas opciones. La novela combina la ciencia ficción, con el thriller y con la reflexión social aludiendo a temas tan cercanos como la ingeniería genética o la necesidad de una reorganización social. Nuestro protagonista Demian Truelong es un joven individualista y nacido en una familia biológica que ingresa en la estación contra todo pronóstico ya que la tendencia habitual es la de la educación social al margen de nuestra procedencia genética. La complejidad de los personajes refleja la diversidad cultural y los conflictos entre lo individual y lo colectivo que se gestan en un futuro surgido a partir de un gran cataclismo bélico.
La trama entremezcla carreras ilegales en el espacio, en plena gravedad cero; con el espionaje institucional; la corrupción política o la manipulación informativa para mantener al lector completamente enganchado a una historia trepidante que discurre a un ritmo claramente cinematográfico, lo cual no es de extrañar si tenemos en cuenta la formación del escritor como dramaturgo, guionista y narrador. De hecho, muchas de las escenas representadas recuerdan claramente a los mejores clásicos del cine espacial como Odisea en el espacio. La narrativa equilibra además la emoción con el humor gracias a unos personajes muy humanos siempre sobre expuestos a su propio sentido moral al cuestionarse cada una de las acciones que emprenden, incluso cuando éstas surgen a partir de la necesidad de defenderse de los ataques de otros. La obra en su conjunto se percibe por ello como un homenaje moderno a los libros de aventuras como La vieja guardia de John Scalzi.
Tras la reconstrucción planetaria, superada una Tercera Guerra Mundial, el impulso de la inteligencia artificial y las neurociencias sirven de marco para explorar dilemas contemporáneos como los límites del colectivismo, la influencia de la tecnología en la vida humana o el sometimiento a las decisiones políticas como necesarias moldeadoras para la supervivencia de la especie.
Esta es una lectura altamente recomendable tanto para amantes de la ciencia ficción como para quienes buscan una obra que compagine aventura con profundidad intelectual ya que en ella se actualiza ese espíritu de exploración, descubrimiento y emprendimiento tan propiamente humano y que hoy no se limita a los espacios de lo terrestre sino más allá y claramente fuera de nuestro contexto planetario.
¿Habrá vida al margen de nuestro sistema solar? ¿Será ésta vida inteligente o superior? ¿Como podemos sentirnos conectados con el universo y con Dios sumergidos en un profundo vacío espacial?… Las preguntas que surgen al leer esta novela son múltiples y si bien muchas ya vienen sugeridas por los personajes principales, otras nacen de nuestros propios miedos y preocupaciones como individuos pensantes y dispuestos a creer en algo más que en nosotros mismos.
En definitiva, este libro es aclamado como una “space opera” moderna con un gran trabajo de documentación previo comparable a filmes como Los juegos del hambre o Divergente, si bien con una crítica a la autocomplacencia en lo que se refiere a su estilo narrativo.
