Han cantado bingo de Lana Corujo.

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por Vanessa Díez Tarí.

Carnaval Parranda Marinera de los Buches por Lana Corujo

Carnaval Parranda Marinera de los Buches por Lana Corujo

Las niñas corrían salvajes por el campo. Jugaban juntas e imaginaban mundos. Se peleaban feroces y se decían palabras hirientes. Como aquella vez que T. dijo «ojalá no hubieras nacido», presa de la rabia de ser la mediana y ya no ser vista por mi madre desde que la otra llegó. Aunque después fuera de casa la defendía de los monstruos y era su escudo ante los avatares de la vida, aunque su hermana hablase de ella con rabia de vuelta. Que nadie se la tocase. Amor y odio. Luz y oscuridad.

«Han cantado bingo» me llevó de vuelta a la infancia. Nunca viví esa relación, pero la vi pasar ante mis ojos. Mis hermanas se llevan apenas dos años y siempre han tenido ese tipo de vínculo especial. Esa fuerza arrolladora queriendo a otra persona que puede llevarte a las profundidades y que si la tienes lejos puede dejarte un gran vacío que no te deja avanzar.

La historia de Lana Corujo es oscura y brillante. Su fuerza nos atraviesa. Juega con nosotros saltando en cada capítulo, ahora adelante y ahora hacia atrás y vuelta a empezar. La protagonista va enfrentando los golpes de la pérdida y no sabe cómo seguir adelante ¿pero quién lo sabe? el duelo no tiene libro de instrucciones. Sus capítulos cortos son píldoras que alivian el dolor a través de los recuerdos. La memoria de lo vivido con nuestros seres queridos nos da sentido y fuerza para seguir viviendo y poder dar la mano en el camino a los demás en su propio dolor. Vulnerabilidad y ternura. Permitirse romperse y dejar que todo salga.

La herencia familiar es un secreto que muchos llevan a cuestas. Los muertos pesan. Se dejan ver. Los miedos de la infancia recorren cada rincón. Ni las niñas son tan buenas ni los adultos tampoco. Y cuando alguien muere la familia se rompe un poco más, porque alguien falta. Y los silencios se atragantan y la culpa se queda.

Y el volcán de El Ahorcado es otro personaje de «Han cantado bingo». Majestuoso dominando el paisaje. Generando historias y juegos. Dando miedo. Guardando violencia de antaño. El entorno de esta isla habla y cobra vida e incluso tiene ojos para vigilar a los vivos.

Arraigo al territorio, porque nuestra autora se fue de su isla, pero siempre vuelve dejando su huella. Lo descubrí cuando visité la Asociación Parranda Marinera de los Buches en un encuentro cultural de mujeres escritoras. Allí en su primera planta están colgados carteles de Carnaval realizados por Lana Corujo. Ilustradora, escritora y poeta. Su vínculo emocional con su gente y con su tierra mostrado a través de su creación. Y lo mismo ocurre con esta historia, cuyo primer germen fue la fuerza de una imagen: un volcán y dos niñas.

La novela «Han cantado bingo» de la lanzaroteña Lana Corujo se ha convertido en todo un fenómeno editorial, llevando cerca de 20.000 ejemplares vendidos y alcanzando las 11 ediciones. Además la novela ha sido Premio Javier Morote a la Mejor Autora Revelación, Premio Azagal y Premio Librería de Mujeres 2025.