Por bruja y hechicera de Francine Zapater
por Soraya Pérez
Si la historia de la humanidad tiene un episodio oscuro es, sin duda, y aunque no el único, los años y años de persecuciones a aquellas mujeres que, injustamente, eran acusadas de brujas y hechiceras. Los siglos XVI y XVII fueron los puntos clave donde la Santa Inquisición, junto con los habitantes de los pueblos, juzgaron y condenaron a decenas y decenas de mujeres incomprendidas y obligadas a confesar unos pecados que nunca habían cometido y, sin duda, con historias personales y de vida tan profundas e importantes que autoras como Francine Zapater no ha dudado en retratar en “Por bruja y hechicera” para la Editorial Contraluz.
En este caso nos situamos en la Terrassa de 1615 a 1619 con dos protagonistas principales, Blanche y Cesc, que nos harán vivir, no solo una pura y apasionada historia de amor, sino que serán el claro reflejo de lucha por sobrevivir y, entre suspiro y suspiro, ver un poco de luz al final de la cueva. Y es que Zapater pretende, a través de esta novela construida a partir de la historia real de la Villa de Terrassa, un relato que pone el foco en la injusticia, el miedo colectivo por lo desconocido y el gran peso que tenían las creencias en una sociedad dominada por el poder y la superstición teológica.
Pero sin duda, y al margen de la atrayente historia que nos plantea esta novela, uno de los grandes aciertos de la misma es, sin duda, la fuerza de sus personajes femeninos. Gran sabiduría, vínculo con la naturaleza y capacidad de resistencia frente a una acusación que las condena sin pruebas, son las características más reseñables de las protagonistas de esta novela. Retratadas por Zapater con dignidad y humanidad, la autora pretende alejarlas de estereotipos mostrando en ellas la complejidad de unas figuras históricamente silenciadas. En contraposición, los personajes masculinos no se quedan atrás y llevarán, durante toda la novela, el peso de aportar conmoción y enfado en el lector, además de cumplir perfectamente con su función clave en toda esta historia: reflejar el contexto social de la época, la posición de los hombres con poder, y sin él, en la época y, sobre todo, complementar y amplificar la voz de las mujeres perseguidas.
Y es que con una ambientación cuidada y un ritmo constante, “Por bruja y hechicera” ofrece una lectura que invita a la reflexión sobre la memoria histórica y el papel de aquella mujer que, haciendo oídos sordos a lo que la sociedad esperaba de ellas, seguían su propio camino hacia el aprendizaje, revolución física personal y para con el lugar que la sociedad de antaño tenía reservado para ellas. Con todo ello, y gracias a Francine para Contraluz, se recupera una historia olvidada y se le da voz, desde la ficción, a todas esas mujeres poderosas pero silenciadas.
