Primer amor de Iván Turguénev
por Ana Olivares
¿Cómo definir el primer amor?
Hoy os presentamos uno de los títulos del novelista ruso Iván Turguénev. Venerado por muchos otros autores y colegas europeos, sus compatriotas lo despreciaban; sin embargo, se atrevían a acudir a él siempre que necesitaban dinero…como lo haría Tolstói o Dostoyevski; por lo que gozaría de fama y reputación en vida, y sus creaciones, a día de hoy, continúan en alza.
Primer amor, se centra en el joven Vladimir Petróvich, de dieciséis años, que se enamora perdidamente de su nueva vecina, la princesa Zinaída Aleksándrovna; hija de una familia aristocrática venida a menos; mientras pasa sus vacaciones alejado de la ciudad, en un entorno rural. La admiración del joven hacia ella es casi instantánea, ella alimenta poco a poco esa pasión secreta que soporta, aunque finge no saberlo. Pasan mucho tiempo juntos, en casa de esta, compartiendo las más ociosas diversiones que unos señoritos de su categoría podrían disfrutar: tocan juntos el piano, cantan, bailan y representan obras de teatro o recitan poesías. Los paseos campestres también serán comunes entre las diferentes venidas y llegadas de otros hombres más expertos que él que también buscarán la compañía de la princesa. Como pasa tanto tiempo en aquella hacienda, sus padres comienzan a preocuparse por Vladimir, pero esté, pese a que parece no comprender del todo las verdaderas intenciones de Zinaída, se empeña en seducirla a toda costa, sobre todo cuando crea que su amor será correspondido. Como siempre, una revelación dolorosa, trágica y de primeras, incomprensible por parte de nuestro protagonista, le harán retroceder en sus pensamientos y replantearse sus sentimientos. Quizá aún no sea el momento de comprender del todo lo que significaba una relación entre un hombre y una mujer…él todavía era un joven y ese sólo sería, seguramente, su primer amor…Aunque esta sea la conclusión que me ha apetecido contaros, la historia profundiza mucho más en los caracteres de los personajes de forma disimulada. Acciones o escenas muy visuales que contarán más que las propias palabras, gestos simbólicos que cambiarán el concepto de la trama haciéndolo aún más interesante dentro de un marco de lo más convencional. Aquí también se mide la típica relación entre padre e hijo que tanto gusta a los autores clásicos de esta época, donde el amor, el orgullo, y el desarrollo vital de un hombre desde la perspectiva juvenil y ya en su etapa más adulta. Sin olvidar en ningún momento, que ambos, pertenecen a un mundo en el que las apariencias y mantener una imagen social respetable, eran valores mucho más importantes para estos individuos que el propio amor en sí, por mucho que se empeñasen en admitir o demostrar lo contrario.
Me ha recordado bastante a alguno de los personajes de Stefan Zweig en cuanto a las disertaciones psicológicas del personaje principal acerca de la princesa y de su padre. Incluso en la trama, pero el enfoque es algo diferente y la forma narrativa también. Es una sorpresa grata y reconfortante, ya que hablamos de otro grande de la literatura. Ya solo queda invitaros a descubrir este Primer Amor, que no es del todo como pensábamos; sorprendiéndonos una vez más con obras que parecían olvidadas en el tiempo y que, sin embargo, aún pertenecen al nuestro.
