El placer de vivir sola de Marjorie Hillis.

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por Vanessa Díez

Mi sueldo como camarera es ajustado, no vamos a negarlo. Hacer números siempre es necesario y lo de tener algo ahorrado a veces es una mera utopía. De vez en cuando puedes tener algo apartado para emergencias pero tranquila que siempre surgirá algo con qué gastarlo. Soy de aquellas que suele tener previsto el recibo de la luz, el seguro del coche e incluso el recibo de los muertos. La mayor parte de mi presupuesto se va en comida, invierto en qué como, es la base de mi salud y de vez en cuando voy al herbolario. Desde que me diagnosticaron la endometriosis sin el neurópata no hubiera tenido un mapa de por dónde seguir, sin abandonar las consultas ginecológicas. La ropa para mi es algo útil y es un gasto ineludible cuando lo necesito, lo reconozco los básicos son parte de mi armario, pero si puedo hacer vida normal con una docena no almacenaré tres. Lo que suelo almacenar son libros. Si hay sobrante de no haber derrochado en invierno lo invertiré en un viaje de varios días.

La mujer sigue estando en situación vulnerable más que el hombre. Se nos sigue educando para agradar y no tanto para ser intrépidas aventureras. “Sálvate a ti misma” debería ser la moraleja de los cuentos que escuchen las niñas del mañana. “El príncipe azul no existe, pues siempre destiñe”. Hace años escribí este verso tras una ruptura, sigo pensando lo mismo. Aunque ahora comparto mi vida con alguien, sigue en mí este espíritu de independencia. No depender de otra persona, si no de ti misma, evitará que ante cualquier problema te sientas vulnerable, pudiendo reaccionar en menor tiempo. Con los tiempos que corren ante tanto cambio, ¿qué crees que puede suceder si dependes de tu hombre solamente? ¿no existe el paro? ¿la enfermedad? Cualquier cosa puede suceder. Si eres una parte activa en la relación en ocasiones quitarás la carga cultural de la obligación sobre él. Algo revelador también.

“El placer de vivir sola” de Marjorie Hillis fue un manual para mujeres solas en los años 30 del siglo pasado en EE.UU. Aunque en la portada nos indica que “supuso la liberación de las mujeres solteras” de lo que nos habla la autora es de mujeres solas, sean solteras, divorciadas o viudas. También incide en derribar tabúes como “mujer solterona” viéndole la parte positiva al hecho de tener tiempo para una misma, sin dar cuentas a nadie, pudiendo mimarte, invitando a quien quieras a casa, aceptando invitaciones, pero también siendo directa y realista con la decoración, los gastos, el presupuesto y con qué hacer con la vida.

¿Quién no recuerda Sexo en Nueva York? La serie nos reunía a cuatro amigas muy diferentes: realista , soñadora, fogosa y gastadora compulsiva. En esta ocasión si Marjorie hubiese sido la guionista hubiera puesto de protagonista a Charlotte en vez de a Carrie. El saber estar, cómo vestir, cómo preparar eventos e incluso la manera de enfrentar al sexo opuesto. En los años 30 el tema del sexo no se podía abordar de forma tan cruda como a partir de 1998, esta fue la primera vez que en televisión se vio de qué distintas formas las mujeres se enfrentaron y sintieron sus problemas de cama y cómo llevaron sus vidas. Pero Marjorie sí habla de ello, rompiendo otro tabú, zarandea a la mujer haciéndola responsable de su deseo.

Incluso en la serie llega un momento en que nos enfrentan a la realidad ¿quién hace caer de bruces a Carrie? Miranda claro está. “¿Te has gastado el presupuesto de mi piso en zapatos?”. Pero terminan de forma almibarada el cuento ¿cómo habría terminado Carrie sin Big? nunca lo sabremos. Al menos podemos ver cómo otras mujeres sí fueron capaces de salir adelante solas. Marjorie Hillis es realista con esto ¿y si nadie viene a salvarte? Mejor que puedas hacerlo sola niña.

Marjorie Hillis es divertida y de forma directa nos cuenta los cambios que se están produciendo en la vida de las mujeres. Lo mejor son las historias que nos va contando de distintas mujeres para hacernos ver qué la vida no termina porque no haya un hombre en nuestra vida, ya sea que no haya llegado o se haya ido, con otra o no. Que la vida pasa y el tiempo no vuelve no tiene sentido quedarse tristemente en un rincón. Así que haz algo con tu vida. Lo que sea pero haz algo. Depender de ti te dará fuerza para realizar tus sueños.

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