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Teatro en pequeño formato

Por Vanessa Díez

Píldora de placer. Degustar el arte a flor de piel. Tan cerca que te haga estremecer. Cómo una performance en plena calle. A diferencia que esta vez sabes a aquello que te prestas, vas avisado. Quieres que te sorprendan. Estar dentro de las sensaciones de las que te hagan partícipe. Ya sea reír, llorar e incluso saborear un buen beso apasionado entre los protagonistas. Porque reconozcámoslo, si sentimos a través de los actores es que están haciendo bien su trabajo. Y si es más cerca de lo habitual y además sin pantalla, más.

El pasado sábado al terminar del trabajo me fui a “La cueva de Melpómene”, asociación cultural de Torrevieja, a disfrutar de lo que ofrecía esa noche. Teatro Pequeño, compañía murciana especializada en piezas de microteatro (o medioteatro) formada por Mónica Adán, Beatriz Maciá, José Bote, Javier Ruano y María Alarcón, aunque en esta ocasión teníamos tan sólo a tres de ellos (Javier Ruano, Beatriz Maciá y María Alarcón), presentaba doble propuesta Desnúdate ­+ La futura media hora. Teatro sin tablas, no por ellos que tienen mucha experiencia, si no porque representaban las dos propuestas de treinta minutos cada una en medio del círculo formado por los quince que allí estábamos en silencio expectantes ante lo que nos ofrecían. Ellos mismos escriben y ejecutan sus obras. En Desnúdate se vislumbra el dilema moral entre lo que el espectador necesita y aquello que se le ofrece, de fondo una fiesta, donde el productor tienta a la actriz protagonista y procura llevarla al límite. Mentiras y pasión se mezclan para conseguir llevar al otro al terreno deseado. En La futura media hora dos hermanas ven el mundo de forma muy distinta, recuerdan su niñez, la risa entre los asistentes se percibe, ya que la realidad, aunque siempre presente, hay que llevarla también a veces de forma menos literal para dar el siguiente paso. Sentí al público entregado con Teatro pequeño, disfrutaron con ellos, ya fuera con el drama o con la risa, de un extremo a otro. Si tenéis la oportunidad de verles no la dejéis pasar. Regresan en marzo a Torrevieja o siempre podéis acercaros a Murcia, ya que dentro de poco estrenan en el teatro y presentarán además un libro con las obras que desarrollan.

Un formato que les da la fuerza para seguir adelante, una forma de ilusionarse con los tiempos que corren, de cargar las pilas, pues el teatro experimental no da lo suficiente para salir adelante y hay que volver a los teatros y a una mayor distancia con el público que está en el patio de butacas, pero uno regresa renovado y con la fuerza que necesita para transmitir y darlo todo. Aquí pueden tomar el pulso a cómo reaccionan ante sus estímulos, medir que funciona y qué no.

“La cueva de Melpómene” es una sala cultural que apuesta por el pequeño formato, ya sea en teatro, música, magia o títeres. Pasen y vean señores aquello que se les ofrece. A disfrutar.

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