La hija del Reich de Louise Fein. 

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por Lara Vesga

Siempre me ha fascinado todo lo relacionado con la II Guerra Mundial. Cuando tocaba estudiarla en la época de estudiante lo hacía con interés y sin esfuerzo y me gustaba ir más allá de lo que decían los libros de texto. He visitado las playas del desembarco de Normandía, Hiroshima, Auschwitz… y he surcado muchos de los ríos de tinta que hay escritos sobre el tema, tanto reportajes, como ensayos, biografías y también obras literarias.

Pero dentro de estas últimas lo habitual es encontrarse con historias que se narran desde el punto de vista de las víctimas de la contienda. Y siempre me ha faltado la visión desde el lado de los verdugos. ¿Qué llevó a un país entero a comulgar con los delirios de Hitler? “La hija del Reich” viene a llenar ese vacío y saber eso desde la lectura de la contraportada ya despierta el interés de primeras.

La protagonista es Hetty Heinrich, una adolescente hija de un nazi de alto rango que desde que acude a un mitin del Führer queda hechizada y dispuesta a ayudar en lo que sea necesario a la gloria del Tercer Reich. Pero su fe ciega en Hitler y sus ideales empieza a tambalearse cuando se reencuentra por casualidad con
Walter, un amigo de la infancia que salvó su vida y que siempre le gustó. Y que le sigue gustando. Y que es judío. Walter le cuenta otra versión muy distinta de la que Hetty escucha a diario en su
casa, en el colegio y en la calle. Confundida, no sabe en quién confiar, si en sus propios padres y su hermano o en el chico del que se está enamoranda.

Louise Fein, nacida cerca de Londres, toma retales de su propia biografía y raíces judías para tejer una historia tremendamente conmovedora desde el punto de vista de una familia nazi. “La hija del Reich” es una lucha a brazo partido entre la fuerza de una ideología demente y el poder del amor. Es la narración del ascenso y la caída de la devoción por un líder de una niña, de manera inversamente proporcional al amor que siente por un chico también alemán, con formas de
pensar y aficiones similares, pero con un estatus completamente diferente solo por el hecho de ser judío.

Otro prisma muy interesante que aporta Fein en la novela es el de los alemanes que no pasaron por el aro de la locura de Hitler. Schindler pasó a la historia por ser uno de ellos, pero había muchos otros, anónimos, que se resistieron a la ideología imperante y en muchos casos pagaron con la vida por ello. “La hija del Reich” podría ser también un homenaje a todos ellos.

 

La hija del Reich, de Louise Fein

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