Cuerpos malditos de Lucía Baskaran.

k

por Vanessa Díez

Los miedos se arrastran. Te despiertas por las noches un par de veces y has tenido pesadillas, quizá no son tuyas. Los silencios se arrastran. Imponer las formas de vivir trae como resultado descendientes enfermos. No puedes volcar tus miedos, no debes hacerlo. Si callas y no les explicas darán vueltas sobre lo mismo, sin saber, pensando que tan sólo es algo que les pasa a ellos y nadie debe saber. Quizá si hablásemos más todo sería de otra forma. Sin miedo.

Lucía Baskaran en “Cuerpos Malditos” habla de aquello que arrastramos de los nuestros inconscientemente, vamos a ciegas por la vida, sin saber que lo que nos afecta y nos duele a veces es viejo y ya viene de otro tiempo. ¿Cómo nos enfrentamos a la pérdida y a las ausencias? Una mujer que desde niña arrastra la herida del abandono de su madre que nunca llegó a explicarle sus problemas para enfrentarse a su vida como madre y como mujer, sólo la recuerda de madrugada jugando con el cuchillo sobre su mano como una ruleta rusa. La autodestrucción la persigue y la ahoga. Ahora se enfrenta a la pérdida de su pareja, él ha muerto y todavía lo ve en cada rincón de la casa, cuesta tanto seguir adelante.

Sin su madre debió construirse como mujer a tientas desde la adolescencia. Las primeras reglas y el despertar del deseo no son cosas  que comentas a tu padre. Palos de ciego entre lo que escuchas a las demás y lo que terminas descubriendo. Dejarse sentir como un animal y no dejar de hacerse preguntas al no tener a quién acudir. Descubrirse a solas y a escondidas.

El miedo a ser madre siempre ha sido para ella más grande que el deseo de conseguirlo. Él ha muerto sin conseguir que ella consintiera en darle el gusto de ser padre, aunque eran una pareja estable. Él lo deseaba de modo enfermizo, ella ahuyentaba sus sombras. ¿Cómo afrontar la deslealtad además de la pérdida? ¿Quién era? ¿Fue la vida junto a él un espejismo?

Los caminos marcados no ofrecen garantías. Seguir la senda de otros es una pérdida de tiempo. Es necesario tomarse un tiempo para curar las heridas, equivocarse y volver a valorarse a una misma. La contradicción es parte de la vida. Volver a sentir es necesario. ¿Con quién? ¿De qué forma? A veces eso es lo menos importante, tan sólo volver a sentir hervir la piel. Ser capaz de despertar y abandonar el letargo del duelo. Abrir los ojos y avanzar.

Ni la familia ni las parejas pueden saber hacia dónde se dirigirá el siguiente paso. Tan sólo mirar hacia dentro y ser capaces de lanzarse al abismo. Si no es tu vida la que ves pasar eres quien ha de cambiarlo. Lucía Baskaran nos ofrece una protagonista femenina que aunque ve la destrucción y los fantasmas que han volcado sobre ella es capaz de marcharse y seguir adelante.

“Cuerpos Malditos” es de lenguaje afilado. Las ciudades están llenas de autodestrucción, cuerpos que se castigan para no sentir dolor como antes hicieron sus antepasados ¿serás capaz de detener el filo de la navaja? ¿O caerás en cualquier adicción? ¿Alcohol o quizá drogas? Elige.

nos encontrarás en

Share This