Pornoterrorismo de Diana J. Torres.

k

por Gemma Juan Giner

 

“El mundo está lleno de seres despreciables y por eso es que yo siento desprecio. De seres que merecen la muerte o el tormento y por eso es que yo soy guerrillera y maltratadora. El mundo está lleno de gente que me odia sin siquiera conocerme, y por eso es que yo odio tantísimo y aun así no doy abasto. Si educas a una criatura para que sea libre, generosa, buena, inteligente y amante de la belleza, cuando la sueltes en el mundo se convertirá en un monstruo”.

Estas palabras son de Diana J. Torres, autora de Pornoterrorismo, un libro duro, radical, diferente, sincero, rebelde, diferente a TODO lo que he leído hasta el momento en mis 31 años de vida. Mientras lo leía, pensaba que en muchas cosas puedo entenderlas, pero otras no.

El sexo ha cambiado muchísimo. La manera de sentirlo, de vivirlo, de expresarlo, no es igual que la manera en la que lo hacían, por ejemplo, nuestras abuelas. De hecho, Diana J. Torres destaca la poca información que tenían nuestras abuelas, hasta el punto de reflexionar sobre si ellas habrán llegado a sentir, alguna vez, placer. Mientras que, por el contrario, afirma que “no hay ni un solo hombre en la humanidad que se haya muerto sin haberse corrido una vez”.

Diana J. Torres es una gran reivindicativa, apasionada de las pajas colectivas. Sí, habéis leído bien. De las que se ponen cachonda con escenas en directo donde abunda la sangre o el fisting: “puñear de manera anal o vaginal”.
Para ella es muy importante la visibilización de la masturbación como algo natural y que hacemos todos. La autora considera que todos cagamos y meamos y no por ello salimos a la calle para protestar por hacerlo visible, pero la diferencia es que sobre la masturbación pesan un millón de tabúes que no pesan sobre nuestras otras necesidades fisiológicas. Especialmente cuando se trata de la masturbación femenina, que más que una práctica parece un fantasma que pasa de largo por las habitaciones de las niñas, la autora cree que es sumamente importante tratar de incluirla en los mismos ámbitos en los que la masturbación masculina está, o en otros que tengan la misma visibilidad. La paja femenina no está avalada, a diferencia de la masculina, por una serie de conductas socialmente aceptadas como normales y que forman parte del proceso de aprendizaje del propio cuerpo.

En uno de sus capítulos, la autora relata todas las dificultades a las que se tuvo que enfrentar por difundir su obra: páginas de Facebook, canales de YouTube, blogs perdidos en un abrir y cerrar de ojos por la censura que, incluso en los países más liberales, se le impone a la sexualidad. En Estados Unidos, la llegaron a vigilar varios días por mantener un sitio llamado igual que su libro. Y debo decir que es cierto, porque hace unos días, yo mismo subí a Instagram una stories a Instagram con este libro, y nunca vió la luz por Instagram me la censuró. Ahí lo dejo.

En definitiva, Pornoterrorismo es un relato biográfico y una profunda reflexión en torno al sexo y las prácticas sexuales, la moral, la política… Es una llamada a romper los tabúes aún imperantes en nuestra sociedad. Un grito por el derecho a que cada uno disfrute como quiera de su cuerpo y de su sexualidad. Es una incitación a la acción, una respuesta a ese cúmulo de violencias que se han perpetrado contra el cuerpo y la sexualidad desde diferentes frentes heteropatriarcales.

 

nos encontrarás en

Share This