Caballo Prieto Azabache y su homenaje coruñés con Xoel López
Amancio Ortega, héroe a caballo.

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por Sandro Maciá

No dudo que Calderón de la Barca estuviese en lo cierto con aquello de “los sueños, sueños son”. Y a Dios gracias que es así, pero lo que sí me extraña mucho -pero mucho, mucho- es que esto sea así en todos los casos. ¿Acaso no han sido los sueños el germen de grandes proyectos? ¿No han dado pie las locuras de nuestro coco a bonitas creaciones? ¡Pues claro! Por eso resulta tan ocurrente y genial lo propuesto por una de las bandas asiduas de la escena underground madrileña, Caballo Prieto Azabache, autores del EP “Madrid, Agosto 40º” (El Volcán Música, 2019) -producidos por David Rodríguez (La Estrella de David)- y recientemente padres de un tema tan bizarro como ¿visionario?…

Puede ser, lo de visionario -digo-, porque lo de bizarro, siempre entendido como aguerrido y valiente, ya lo confirmo yo. Y es que, si directas suelen ser las creaciones de Victoria Hernández (teclados y coros), Guille Chuwa (batería), Luis Pimentel (guitarra), Javi Torres (bajo) y Quique Cruzado (guitarra y voz), ahora los integrantes de Caballo Prieto Azabache se lanzan a seguir siendo más punzantes que las vacunas de AstraZeneca con “Magnate y mecenas”, su nueva canción, donde consiguen unir sus dos pasiones -la futbolística, representada por el Deportivo de La Coruña, y la personal, que toma forma en la figura del empresario Amancio Ortega- para retomar aquel fake que nos coló el diario The Sun al publicar que Ortega poseía el club, e ir más allá: crear la continuación de la historia, erigiendo al empresario como propietario real del equipo, como ese héroe necesario “para volver a encender la llama de la ciudad”.

Pildorazo de ocurrencia, sí. Y toda una fiesta sonora a la que se une el mismísimo Xoel López para poner voz a parte de la letra, empastando increíblemente bien con el estilo de Quique y contribuyendo al crecimiento de unos versos aparentemente más relajados que el frenético pop de la música que los arropa, pero de carga tan significativa como el marco en el que se mueven a nivel rítmico, respaldados por una intro arpegiada con la que abrir boca para disfrutar de las voces que planean sobre las guitarras, teclados, el bajo y la batería una canción que, como reza en sí misma en su segunda y coreada parte, permite ver que “¡aún hay luz sobre el Atlántico!”.

Precedida por Postas, primer single del esperado primer largo de estos equinos músicos, Magnate y mecenas, grabada en Madrid en Estudio 1884, producida por Pablo Fergus y Carlos Elias, mezclada por Sergio Pérez y masterizada por Hippocratic Mastering, sigue haciendo que nuestro anhelo por seguir conociendo sus creaciones siga creciendo. Y más aún si nos llega con una portada tan chula como la diseñada por Cristina Viana.

Fan.

 

Caballo prieto

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