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Cuando ya no estás de Laura Vidal. 

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por Rubén Olivares

Hace unos días vi una escena que todos los que hemos tenido mascotas esperamos no tener que vivir. Una chica salía de la consulta de un veterinario bañada en lágrimas. Seguramente el momento de despedirse de su mascota había llegado y como ocurre con todo aquello que amamos, decirle adiós era demasiado duro. El dolor que experimentamos cuando lo que queremos nos abandona siempre está en proporción al amor que hemos experimentado y, en el caso de nuestras mascotas, este amor y el dolor pueden llegar a ser enormes.

Quienes hemos tenido (y tenemos) mascotas sabemos que el dolor por su pérdida es similar al que experimentamos cuando quien se marcha es un familiar o amigo cercano. Su muerte a menudo implica un duelo profundo y doloroso, debido a la enorme compañía que nos dan y al estrecho vínculo emocional que establecemos entre ellos y nosotros, así como al gran amor que acabamos profesándoles. No en vano, para muchas personas su mascota es el único muro que los separa de la soledad no escogida y la tristeza que ello comporta. Perder a una mascota acaba afectándonos emocional y físicamente, pues al fin y al cabo, perdemos a un amigo incondicional.

Por esta razón, su muerte puede suponer uno de los momentos más difíciles a los que debemos hacer frente, a pesar de que en el ámbito social este duelo no esté aceptado como un duelo equiparable al que podemos sentir por otro ser humano, pese al tremendo impacto emocional y anímico con el que el compañero humano que se despide de su mascota debe lidiar. La falta de sensibilidad hacia este duelo provoca un mayor dolor en quien lo padece, pues no encuentra el respaldo que necesita en su círculo más cercano. Vivimos en una sociedad demasiado hedonista en la que rehusamos el dolor y primamos el “carpe diem”, algo que no nos prepara para afrontar la muerte que acabará llegando.

En respuesta a esta realidad, Laura Vidal, asistenta veterinaria que vivió de cerca la pérdida de muchos pacientes y experimentó el dolor de despedirse de sus mascotas, ha desarrollado su propia terapia de acompañamiento en el duelo de mascotas, esos queridos seres peludos, para aquellas personas que pierden a su compañero animal. “Cuando ya no estás”, su último libro, es un compendio en el que explica detalladamente el proceso de acompañamiento en el duelo animal, un libro cargado de emotividad y sensibilidad hacia los otros con el que trata de prestar apoyo y ayuda a quienes deben superar el duelo por la pérdida de su compañero peludo. Este libro, aunque dirigido a aquellas personas que tenemos mascota y que algún día tendremos que despedirnos de ella, es un manual sobre cómo afrontar el duelo cuando nos despedimos de nuestros compañeros animales y una guía para el acompañamiento de aquellas personas que han perdido a su mascota y necesitan el apoyo de su entorno. A lo largo de sus capítulos Laura Vidal nos guía con ternura, comprensión y empatía – mucha, mucha empatía – por el proceso de despedida de aquel ser que nos amó sin condiciones, nos acompañó sin pedirlo, nos consoló sin comprendernos. En sus páginas descubrimos la historia de otras personas que han pasado por el mismo proceso y que han encontrado en la terapia de Laura una voz que no las juzga, que las comprende y las ayuda a superar la pérdida de su ser querido. Laura nos toma de la mano, nos desnuda sus vivencias más personales ante la muerte de sus mascotas, normaliza el dolor ante el sufrimiento de aquel de quien nos tenemos que despedir y sobre todo, nos ayuda a transitar por las distintas etapas del duelo por nuestro compañero animal, lejos de la incomprensión que a menudo hallamos en el resto de la sociedad. Este libro está lleno de amor, mucho amor por seres que nos aman y apoyan sin contraprestaciones, comprensión por aquel que sufre, apoyo incondicional y deseo de ayudar a quien debe superar el duelo. Vidal escribe con mucha emotividad, sentimentalidad y empatía, desvelando la voluntad de una mujer que verdaderamente desea ayudar a superar el dolor que nos atenaza, huyendo de sensiblerías y recetas mágicas que prometen ayudarnos a superar el trance del duelo, reconfortándonos y acompañándonos con sus palabras por el camino de tristeza y dolor que el duelo supone, para que logremos superarlo y no nos estanquemos. Un libro imprescindible que nos enseña a decir que, “aunque te hayas ido, aún sigues aquí con nosotros. No te olvidamos; sigues teniendo tu sitio”.

Cuando ya no estás de Laura Vidal

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