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La China Lina presenta El hombre tranquilo. 

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por Sandro Maciá

Primer LP de la China Lina

Lo que uno tarda en aprender a andar no determina la velocidad a la que lo hará luego. Más rápido, más lento… El ritmo lo acaban marcando tantos factores que poco importa el momento concreto del comienzo. Lo que mola es ir progresando hasta correr, hasta tener esa fe en que no hay meta lejana. Ese valor por afrontar cualquier maratón y en seguir reinventando cada paso. ¿Como Madonna, a la que llamaban la reina de la reinvención? A la mierda. Como otros paisanos más cercanos, que han decidido poner en común su bagaje musical para dar forma a un proyecto que se consolida estos días en forma de debutante Lp y que, lejos de americanadas varias, se hacen llamar -que me gusta a mí este nombre- La China Lina.

Unidas sus fuerzas en 2020 -pues, como avanzamos, sus integrantes ya contaban con experiencia propia- y tomando como lanzadera hacia el mundo el barrio de Poblenou (Barcelona), el leonés Joako -voz y guitarras-, el barcelonés César -bajo-, el argentino Facun -batería- y el granaíno Alberto -teclados y segundas voces-, han sabido hacer del emprendedurismo musical y la inquietud artística un combo de diez canciones que ahora ven la luz en su primer largo, El hombre tranquilo (Flor y Nata Records, 2021). Una decena de cortes que explotan en cada escucha y que desprenden un aire directo, de impacto inmediato, casi de aspecto “live” pero con cuidado desarrollo.

Una fórmula, esta del estilo directo, que responde sin duda a su credo basado en el concepto openmind -de ahí la frescura-, sin imposibles artificios o exagerados adornos, lo que nos deja estampas para el recuerdo -qué cursi, pero qué real, ¿no?- como las que recreará nuestra mente al escuchar cualquiera de los cuatro singles que han ido antecediendo al disco y que se cuelan entre las otras seis canciones, no menos llamativas.

¿Que ha llovido desde que escucháramos aquel armónico y popero Lo seguimos intentando? Sí, pero bendita lluvia, que fue arreciando luego más enérgicamente con Gomas para el pelo, y que siguió inundándonos más adelante con Malos tiempos -ilusionante empuje hacia la post pandemia- y con la evocación a los amores platónicos y casi ilusorios -no por ello menos reales-, como ocurre en Las niñas salen del cole.

Buen aguacero de sonidos y letras sinceras, melodías pop y una base rítmica que nos hace sentir más humanos, dando cabida a la oscuridad que matiza el colorido impregnado en cada corte y que hace del resto de la tracklist un equilibrado pase de buenos momentos, gracias a la profundidad de Siempre, los punteos en Esas voces, la tranquilidad de Lanana y la dulzura de Lo bonito del mundo.

Y eso, por citar sólo algunos de los diez temas grabados en los estudios Analog DRIVE-IN de Barcelona, bajo la dirección técnica de Christian A. Korn y de manera completamente analógica -si aquí había algo guay, ya lo decía yo-, pues el resto de canciones, así como el despliegue que irán adquiriendo en directo cada una de sus estrofas y estribillos no tienen ningún desperdicio.

Al tiempo, verán.

La China Lina presenta El hombre tranquilo

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